'Consummatum est' no es solo una pieza clave dentro de la vasta mitología creada por Cels Piñol, sino que representa uno de los momentos cumbres de la línea Laberinto de Planeta DeAgostini a finales de los años 90. Esta obra se aleja del tono puramente paródico y humorístico que caracterizó los inicios del universo *Fanhunter* para adentrarse en un terreno mucho más oscuro, dramático y visualmente rompedor. Es, en esencia, la maduración de un estilo y la expansión de un mundo que, bajo su apariencia de "narizones", esconde una distopía de una profundidad sorprendente.
La historia se sitúa en una Barnacity (la Barcelona futurista y decadente del universo Piñol) asfixiada por el régimen teocrático y totalitario del Papa Alejo. En este contexto, la ciudad no es solo un escenario, sino un personaje más: un entorno hostil, perpetuamente sumergido en una noche lluviosa y opresiva que bebe directamente de la estética *cyberpunk* y del cine negro. La trama sigue los pasos de Gorka, el icónico líder de la Resistencia, quien se enfrenta a una misión que trasciende lo militar para entrar en lo espiritual y lo terminal. El título, que recoge las últimas palabras de Cristo en la cruz ("Todo está consumado"), ya anticipa que nos encontramos ante un relato de sacrificio, redención y finales inevitables.
Narrativamente, 'Consummatum est' funciona como un *thriller* de acción con tintes mesiánicos. La estructura se aleja de la narrativa fragmentada de los fanzines para ofrecer una historia cohesionada donde el ritmo es implacable. Gorka se presenta aquí despojado de cualquier atisbo de comedia; es un hombre cansado, un guerrero que carga con el peso de años de lucha clandestina y la pérdida de innumerables compañeros. La obra explora la soledad del héroe y la brutalidad de un sistema que busca erradicar cualquier forma de cultura o pensamiento libre, personificado en la figura de los Fanhunters (cazadores de fans).
El apartado visual es, sin duda, el elemento más distintivo de este cómic. Cels Piñol realiza un ejercicio de estilo que rinde homenaje explícito al Frank Miller de *Sin City*. El uso del blanco y negro es radical, apostando por un contraste extremo donde las sombras devoran la página y las luces apenas perfilan las figuras. Este enfoque elimina cualquier distracción y potencia la atmósfera de desesperanza que impregna el guion. Las composiciones de página son cinematográficas, utilizando el formato apaisado en ocasiones para enfatizar la magnitud de la ciudad y la pequeñez de los individuos que intentan sobrevivir en ella. A pesar de mantener el diseño de personajes de nariz prominente, el trazo se vuelve más anguloso, sucio y detallado, logrando que el lector olvide la caricatura para centrarse en la intensidad de la acción.
El cómic también profundiza en la mitología de la Resistencia, mostrando las grietas internas, el fanatismo que a veces surge incluso en los bandos que luchan por la libertad y la deshumanización que conlleva la guerra urbana prolongada. No se limita a ser un enfrentamiento de "buenos contra malos", sino que reflexiona sobre qué queda de una persona cuando lo ha perdido todo en pos de una causa. La carga simbólica es constante, desde las referencias religiosas hasta los guiños a la cultura popular que, en este universo, es el único tesoro por el que vale la pena morir.
En definitiva, 'Consummatum est' es una obra de culto dentro del cómic español que demostró la versatilidad de su autor y la capacidad del universo