Cold Spots, publicada por Image Comics, es una miniserie de cinco números que se sitúa en la intersección del horror sobrenatural, el suspenso psicológico y el drama familiar. Escrita por Cullen Bunn, un autor prolífico y reconocido en el género del terror (*Harrow County*, *The Empty Man*), y con el arte atmosférico de Mark Torres, la obra propone una vuelta de tuerca inquietante al concepto clásico de las apariciones fantasmales, alejándose de los tropos victorianos para abrazar una estética moderna, gélida y visceral.
La narrativa sigue a Dan Silva, un hombre cuya profesión consiste en encontrar a personas que han desaparecido, a menudo aquellas que no desean ser halladas. Silva es un protagonista forjado en la tradición del *noir*: solitario, pragmático y cargado con el peso de errores pasados. Su vida da un vuelco cuando es contratado por un hombre de inmenso poder y riqueza para localizar a su hija distanciada, Alyssa, y a su nieta, Grace, a quien Dan nunca ha llegado a conocer. Lo que comienza como un caso de búsqueda de personas desaparecidas pronto se transforma en una incursión hacia un fenómeno inexplicable que está alterando la realidad misma.
El título del cómic hace referencia a una manifestación física que precede a lo sobrenatural. En el folclore paranormal, los "puntos fríos" son descensos bruscos de temperatura que indican la presencia de un espíritu. Bunn toma esta premisa y la expande a una escala catastrófica. En el mundo de la obra, estos puntos fríos no son meras anécdotas; son zonas de muerte inminente. Donde la temperatura cae, aparecen figuras espectrales: entidades silenciosas, de un blanco gélido, que no se limitan a asustar, sino que poseen una fisicidad letal. Estos espíritus no son ecos del pasado, sino fuerzas invasoras que parecen estar vinculadas directamente con la desaparición de la familia de Dan.
El guion de Cullen Bunn destaca por su economía narrativa. No pierde tiempo en exposiciones innecesarias, permitiendo que el misterio se desvele a través de la acción y la atmósfera. La trama se construye sobre una tensión constante, donde el frío no es solo un elemento climático, sino una metáfora de la desconexión emocional de los personajes. A medida que Dan se acerca a su objetivo, descubre que su nieta, Grace, es el epicentro de este fenómeno. La relación entre la inocencia infantil y una manifestación de horror absoluto es uno de los pilares centrales de la historia, planteando preguntas sobre el origen de estas entidades y el coste de mantenerlas a raya.
El apartado visual de Mark Torres es fundamental para la identidad de *Cold Spots*. Torres utiliza una paleta de colores extremadamente limitada y específica, dominada por azules gélidos, grises cenicientos y negros profundos, que contrastan ocasionalmente con estallidos de colores cálidos para resaltar la violencia o la urgencia. Su estilo, que combina un trazo sucio con un uso magistral de las sombras, logra transmitir una sensación de aislamiento y desesperanza. Los diseños de los "fantasmas" son particularmente efectivos: no son monstruos detallados, sino siluetas que parecen absorber la luz y la vida de su entorno, lo que aumenta la sensación de pavor existencial.
La estructura de la obra mantiene un ritmo cinematográfico. Cada número escala la magnitud del peligro, pasando de encuentros aislados en bosques y moteles a una confrontación que amenaza con congelar el mundo entero. Bunn y Torres logran que el lector sienta el frío a través de las páginas, utilizando el silencio visual y los espacios vacíos para enfatizar la soledad del protagonista frente a una fuerza que no puede comprender ni combatir con métodos convencionales.
En conclusión, *Cold Spots* es una obra compacta y autoconclusiva que destaca por su capacidad para generar una atmósfera opresiva desde la primera página. Es un cómic que trata sobre la redención y los lazos familiares puestos a prueba por fuerzas externas, pero que nunca olvida su objetivo principal: ser una historia de terror efectiva. Sin recurrir a sustos fáciles o explicaciones excesivas, la obra se consolida como una pieza esencial para los seguidores del horror contemporáneo que buscan una narrativa visualmente impactante y