Chicha,Tato y Clodoveo

Chicha, Tato y Clodoveo: La odisea del desempleo bajo la mirada de Francisco Ibáñez

Hablar de *Chicha, Tato y Clodoveo* es sumergirse en una de las etapas más fascinantes, convulsas y creativas de la historia del cómic español. Para cualquier experto en el noveno arte, esta obra representa mucho más que una simple serie de humor; es el testimonio vibrante de una época y la prueba de fuego de su creador, el legendario Francisco Ibáñez, en un momento de reinvención profesional.

La serie nació a mediados de los años 80, concretamente en 1986, en un contexto editorial complejo. Ibáñez, tras abandonar la editorial Bruguera y perder temporalmente los derechos de sus personajes estrella (como Mortadelo y Filemón), se unió a la editorial Grijalbo para encabezar la revista *Guai!*. Fue allí donde presentó a este trío inolvidable cuyo subtítulo lo decía todo: *"De profesión, en el paro"*.

La premisa: Un espejo de la España de los 80

La sinopsis de *Chicha, Tato y Clodoveo* es, en esencia, la crónica de un fracaso constante, pero narrado con una energía y un optimismo hilarante. La trama sigue a tres jóvenes —o no tan jóvenes— que representan diferentes estratos de la sociedad urbana de la época, unidos por un destino común: la búsqueda desesperada e infructuosa de empleo en una España que intentaba modernizarse mientras lidiaba con una crisis económica galopante.

El trío protagonista es un mecanismo de relojería cómica perfectamente engrasado. Chicha es la representación de la mujer moderna, decidida y con frecuencia la más sensata del grupo, aunque su paciencia se agota con la misma rapidez con la que sus compañeros meten la pata. Tato es el personaje bajito, miope y algo ingenuo, que a menudo hereda el rol de víctima de los golpes físicos, recordando en ciertos matices a la vulnerabilidad de otros personajes clásicos de Ibáñez. Por último, Clodoveo es el tipo alto, con bigote y una capacidad asombrosa para el disfraz y la transformación, asumiendo el liderazgo del grupo con ideas que, sobre el papel, parecen brillantes pero que siempre terminan en catástrofe.

El ciclo del desastre

Cada aventura de este trío sigue una estructura que Ibáñez domina como nadie. Los personajes, espoleados por la necesidad de pagar el alquiler o simplemente por el hambre, aceptan los trabajos más variopintos: desde servir en un restaurante de lujo hasta trabajar en la construcción, pasando por labores de vigilancia, mudanzas o servicios de limpieza.

Lo que hace que *Chicha, Tato y Clodoveo* destaque no es solo el "qué", sino el "cómo". A diferencia de la estructura más rígida de otras obras del autor, aquí hay una crítica social mucho más afilada. Los personajes se enfrentan a jefes explotadores, condiciones laborales absurdas y una burocracia estatal (representada por las oficinas del antiguo INEM) que es retratada como un laberinto kafkiano de ineficacia.

Estilo visual y narrativa

Desde el punto de vista técnico, estamos ante el Ibáñez más maduro y detallista. Sus viñetas están abarrotadas de vida; los fondos no son simples decorados, sino escenarios donde ocurren micro-historias paralelas: ratones que persiguen a gatos, arañas que fuman puros o carteles con juegos de palabras imposibles. El dinamismo es frenético. El uso de las onomatopeyas y las líneas de movimiento confiere a la lectura un ritmo cinematográfico de *slapstick* puro.

Además, la serie es un catálogo visual de la estética de los 80. Los peinados, la ropa de Chicha (con ese aire *punk-light*), las calles llenas de grafitis y los coches de la época nos transportan a un Madrid —o cualquier gran ciudad española— que intentaba dejar atrás el gris del pasado para abrazar el neón, aunque los bolsillos de sus ciudadanos siguieran vacíos.

¿Por qué leerla hoy?

Aunque *Chicha, Tato y Clodoveo* pueda parecer un producto hijo de su tiempo, su temática es dolorosamente universal. La precariedad laboral, el ingenio para sobrevivir y la camaradería ante la adversidad son conceptos que no caducan. La obra funciona como una cápsula del tiempo, pero también como una lección de narrativa humorística

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