Cemetery Blues

*Cemetery Blues* es una obra que surge de la colaboración creativa entre el guionista Ryan Sohmer y el dibujante Lar deSouza, un equipo ya consolidado en el ámbito del webcómic gracias a proyectos como *Least I Could Do*. Publicada originalmente bajo el sello Shadowline de Image Comics, esta serie se distancia del humor puramente satírico para adentrarse en una amalgama de terror gótico, fantasía oscura y comedia de aventuras, logrando una identidad propia dentro del panorama del cómic independiente de la primera década de los 2000.

La narrativa nos sitúa en un mundo que evoca una estética victoriana perpetua, sumergida en una atmósfera de niebla, cementerios olvidados y castillos decrépitos. En este escenario, lo sobrenatural no es un mito, sino una realidad tangible y, a menudo, una molestia peligrosa para los ciudadanos comunes. Los protagonistas de esta historia son Ridley y Falstaff, una pareja de cazadores de monstruos profesionales —o "exterminadores de lo oculto"— cuya dinámica personal constituye el núcleo emocional y cómico de la obra.

Ridley es el líder del dúo: un hombre pragmático, serio y visiblemente agotado por las demandas de su profesión. Su enfoque es metódico y posee un conocimiento profundo sobre las criaturas que acechan en las sombras. En contraste, Falstaff es el alivio cómico y el corazón del equipo; un hombre corpulento, impulsado por sus apetitos básicos —especialmente la comida y la bebida— y dotado de una suerte casi inexplicable que le permite sobrevivir a encuentros que acabarían con cualquier otro. Esta dualidad entre el profesionalismo hastiado de Ridley y la torpeza entusiasta de Falstaff permite que la historia transite con fluidez entre momentos de tensión y secuencias de humor físico y dialéctico.

La trama arranca cuando el dúo es contratado para realizar lo que parece ser un trabajo rutinario de limpieza en un cementerio local. Sin embargo, lo que comienza como una tarea mundana de eliminación de plagas espectrales pronto escala hacia una amenaza mucho mayor. A medida que avanzan, Ridley y Falstaff descubren que las apariciones no son eventos aislados, sino parte de un resurgimiento de fuerzas oscuras que buscan romper el equilibrio entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia, la historia se expande para mostrar un submundo de nigromantes, ghouls y entidades antiguas que desafían la lógica de los protagonistas.

Visualmente, el trabajo de Lar deSouza es determinante para el éxito de la propuesta. Su estilo, caracterizado por líneas limpias y una gran expresividad en los rostros, logra que lo grotesco resulte atractivo. DeSouza utiliza una paleta de colores que refuerza la sensación de melancolía y peligro, pero mantiene una agilidad visual que recuerda a la animación clásica. El diseño de los monstru

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