Cazafantasmas – Agresion desplazada

Cazafantasmas: Agresión desplazada (*Ghostbusters: Displaced Aggression*) es una miniserie de cuatro números publicada originalmente por IDW Publishing en 2009. Escrita por Scott Lobdell e ilustrada por Ilias Kyriazis, esta obra representa uno de los primeros esfuerzos editoriales por expandir el universo de la franquicia tras los eventos de las películas originales, explorando una premisa de ciencia ficción pura: el desplazamiento temporal.

La trama arranca con el regreso de una de las amenazas más icónicas de la saga: Gozer el Gozeriano. Sin embargo, tras sus derrotas previas, la entidad no busca simplemente destruir Nueva York en el presente. En un acto de venganza estratégica, Gozer decide fracturar al equipo de los Cazafantasmas, enviando a cada uno de sus miembros a una época distinta de la historia humana. El objetivo es anular su capacidad de trabajar en conjunto, dejándolos aislados en entornos donde su tecnología y conocimientos resultan anacrónicos o insuficientes.

El primer número se centra en Peter Venkman, quien es transportado al año 1882, en pleno apogeo del Viejo Oeste. Lobdell aprovecha la personalidad carismática y embaucadora de Venkman para mostrar cómo se adapta a un entorno de forajidos y salones. Sin su equipo estándar, Peter debe recurrir a su ingenio para sobrevivir, llegando a presentarse como un "curandero de fantasmas" que utiliza una versión rudimentaria de la tecnología de protones adaptada a la época. Este segmento establece el tono de la serie: una mezcla de aventura histórica con los tropos clásicos de la comedia de los Cazafantasmas.

El segundo capítulo sigue a Ray Stantz, quien termina en la época medieval. En este entorno, la fascinación de Ray por lo oculto y la mitología se pone a prueba de manera literal. Rodeado de caballeros y supersticiones reales, Ray debe navegar un mundo donde la magia y las apariciones no son teorías académicas, sino peligros cotidianos. Su arco explora la vulnerabilidad del personaje cuando se enfrenta a lo sobrenatural sin el respaldo científico de Egon, obligándolo a convertirse en una suerte de héroe de leyenda a su pesar.

El tercer número traslada la acción al futuro, donde Egon Spengler se encuentra en una era de tecnología avanzada pero distópica. Para Egon, el desafío es inverso al de sus compañeros: no se trata de la falta de recursos, sino de la complejidad de un entorno donde la ciencia ha avanzado tanto que las fronteras entre lo espiritual y lo digital se han desdibujado. Este segmento destaca por su estética ciberpunk y por mostrar la capacidad analítica de Spengler para descifrar la mecánica del tiempo y encontrar una forma de reunir al equipo.

Finalmente, la historia converge en la década de 1950, donde Winston Zeddemore desempeña un papel crucial. Winston, a menudo considerado el ancla pragmática del grupo, es quien debe lidiar con las implicaciones sociales de su época mientras intenta coordinar el regreso de sus compañeros. La narrativa utiliza este periodo para preparar el enfrentamiento final contra Gozer, quien ha estado consolidando su poder a través de las eras.

Visualmente, el trabajo de Ilias Kyriazis es dinámico y detallado, logrando diferenciar claramente cada periodo histórico mediante el diseño de fondos y vestuario, manteniendo siempre el parecido reconocible de los actores originales. Su estilo, ligeramente caricaturesco pero respetuoso con la anatomía y la tecnología de la franquicia, ayuda a que la transición entre el Oeste, el

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