La miniserie Cavewoman: Nieve, que abarca los números 01 al 04, representa un arco narrativo singular y atmosférico dentro de la extensa mitología de Meriem Cooper, el personaje insignia creado por Budd Root. En esta entrega, distribuida digitalmente en su versión conmemorativa por el grupo CRG, la narrativa se aleja de los tropos habituales de la selva tropical prehistórica para sumergir a la protagonista en un escenario de supervivencia extrema marcado por un fenómeno climático inusual: una gélida e implacable tormenta de nieve que transforma por completo el ecosistema de Marshville.
La premisa de la obra sitúa a Meriem, una joven con capacidades físicas sobrehumanas atrapada en un pasado alternativo plagado de dinosaurios y peligros ancestrales, frente a un enemigo que no puede combatir únicamente con fuerza bruta: el frío absoluto. La historia comienza cuando un cambio drástico en las corrientes atmosféricas o un evento geológico imprevisto —manteniendo el misterio sobre su origen— cubre de blanco las tierras que Meriem considera su hogar. Este cambio de escenario no es meramente estético; redefine las reglas de la cadena alimenticia y obliga a la protagonista a reevaluar sus instintos de supervivencia.
A lo largo de estos cuatro números, el guion se centra en la vulnerabilidad y la resiliencia. Meriem, acostumbrada a la agilidad que le permite el clima cálido, debe enfrentarse a la hipotermia, la escasez de recursos y la dificultad de rastrear presas en un entorno donde sus sentidos habituales se ven mermados por la ventisca. La narrativa destaca por su ritmo pausado pero tenso, donde cada decisión —desde buscar refugio hasta la gestión del fuego— se convierte en una cuestión de vida o muerte.
Uno de los puntos fuertes de este arco es la introducción de fauna adaptada al frío. El cómic aprovecha la libertad creativa del género para presentar versiones alternativas de depredadores prehistóricos que han evolucionado para cazar en la nieve. Estos encuentros no son solo secuencias de acción, sino duelos estratégicos donde Meriem debe demostrar por qué es la depredadora alfa de su era, a pesar de las condiciones adversas. La interacción con estas criaturas subraya la brutalidad de la naturaleza, un tema recurrente en la serie, pero potenciado aquí por el aislamiento que genera el invierno.
Visualmente, la obra mantiene el estilo característico de "Good Girl Art" que ha definido a *Cavewoman* desde sus inicios, pero con un contraste cromático fascinante. El blanco predominante de los paisajes nevados sirve como lienzo para resaltar la figura de Meriem y la violencia de los enfrentamientos. El dibujo detalla con precisión la anatomía y el dinamismo de los combates, logrando que el lector sienta la aspereza del hielo y la ferocidad de los ataques. La edición de Gisicom para el 16º Aniversario del CRG asegura una calidad de imagen que permite apreciar el entintado y las texturas de las pieles y el entorno gélido.
En el plano emocional, aunque la serie se caracteriza por su enfoque en la aventura y la acción pulp, "Nieve" ofrece momentos de introspección. La soledad de Meriem se hace más evidente en el silencio de un bosque cubierto por la nieve. La obra explora su conexión con la tierra y su capacidad de adaptación, alejándola por momentos de la imagen de guerrera invulnerable para mostrarla como un ser vivo en lucha constante contra los elementos.
En conclusión, Cavewoman: Nieve 01-04 es una pieza esencial para los seguidores de Meriem Cooper. Logra romper la monotonía de la jungla tradicional para ofrecer una historia de supervivencia pura. Sin necesidad de recurrir a giros argumentales complejos, se apoya en una narrativa visual potente y en un conflicto primario: el hombre (o la mujer, en este caso) contra una naturaleza que ha dejado de ser acogedora para volverse mortalmente fría. Es un ejercicio de estilo que demuestra la versatilidad del personaje y la solidez de su universo, manteniendo la esencia del cómic independiente de los años 90 con una factura técnica impecable.