Castaka: El génesis de la estirpe más letal del universo
Dentro del vasto y barroco entramado del "Jodoverso", la saga de *La Casta de los Metabarones* se erige como una de las cumbres de la ciencia ficción europea. Sin embargo, para comprender la magnitud de la tragedia y el poder de esta linaje de guerreros invencibles, es imprescindible retroceder hasta sus cimientos. *Castaka*, escrita por Alejandro Jodorowsky e ilustrada magistralmente por Das Pastoras, no es solo una precuela; es el relato fundacional, el "Libro del Génesis" de una familia marcada por el honor, la mutilación y un destino ineludible.
La narrativa nos traslada siglos antes de las hazañas de Othon, el primer Metabaron que conocimos en la obra original junto a Juan Giménez. Aquí, el escenario principal es Marmola, un planeta aparentemente árido y desolado que esconde el secreto más valioso de la galaxia: la epifita, un aceite capaz de anular la gravedad y permitir los viajes interestelares. En este entorno hostil habitan los Castaka, un clan de piratas espaciales que rigen su existencia bajo un código de honor salvaje y una estructura social casi tribal, pero tecnológicamente avanzada.
El eje central de la trama es Dayal, el ancestro que carga sobre sus hombros la supervivencia de su estirpe. A través de su figura, Jodorowsky explora los temas recurrentes de su bibliografía: la relación paterno-filial llevada al extremo, la búsqueda de la perfección a través del dolor y la inevitabilidad de la herencia biológica y espiritual. La historia arranca con un conflicto brutal entre los Castaka y sus eternos rivales, los Amandals. Este enfrentamiento no es solo una guerra por recursos o territorio, sino un choque de voluntades que desencadena una serie de eventos catastróficos que obligarán a los protagonistas a abandonar su mundo y enfrentarse a la inmensidad de un cosmos indiferente.
A diferencia de la serie original, donde la sofisticación tecnológica y la política galáctica tenían un peso mayor, *Castaka* se siente más cruda, visceral y primitiva. Es una tragedia griega ambientada en las estrellas. El guion de Jodorowsky prescinde de sutilezas para centrarse en la pureza del arquetipo: el guerrero que debe sacrificar su humanidad para asegurar la continuidad de su sangre. La violencia aquí no es gratuita, sino ritual; es el lenguaje mediante el cual los personajes se comunican y definen su lugar en la jerarquía del universo.
El apartado visual merece una mención aparte. Sustituir al legendario Juan Giménez era una tarea titánica, pero Das Pastoras logra una transición impecable aportando una identidad propia. Su estilo es más orgánico, denso y detallado, con una paleta de colores que evoca la suciedad del metal, la aspereza de la roca y la carnalidad de los cuerpos heridos. Mientras que Giménez destacaba en la grandiosidad de las naves y las estructuras espaciales, Das Pastoras brilla en la expresividad de los rostros y en la fisicidad de los combates. Sus viñetas transmiten una sensación de peso y textura que refuerza el tono arcaico y brutal de la historia.
*Castaka* también profundiza en el origen de las tradiciones que definirán a los futuros Metabarones, como el rito de iniciación que exige que el hijo supere al padre en un duelo a muerte. Aquí vemos cómo estas costumbres no nacieron del capricho, sino de la necesidad de supervivencia en un entorno donde la debilidad equivale a la extinción total. La obra logra expandir el lore de la saga sin caer en la repetición, aportando matices sobre la naturaleza del honor y la soledad que conlleva ser el guerrero perfecto.
En conclusión, este cómic es una pieza fundamental para cualquier seguidor de la ciencia ficción épica. Funciona como un estudio de personajes profundo y como una expansión necesaria de un universo ya de por sí rico. *Castaka* nos enseña que, antes de que los Metabarones fueran los guardianes del imperio, fueron una familia de parias que aprendió a convertir su dolor en una armadura inexpugnable. Es una lectura densa, visualmente impactante y narrativamente implacable que cumple con creces la promesa de explicar cómo comenzó la leyenda de la casta más poderosa de la historieta.