Burton y Cyb es una de las obras cumbres del cómic de ciencia ficción español, fruto de la colaboración entre dos de los autores más prolíficos y talentosos del medio: el guionista Antonio Segura y el dibujante José Ortiz. Publicada originalmente de forma serializada en la mítica revista *Zona 84* durante la segunda mitad de los años 80, la serie se desmarca de la ciencia ficción heroica o utópica para abrazar la picaresca, el humor negro y una visión profundamente cínica del futuro.
La trama sigue las andanzas de una pareja de timadores intergalácticos que recorren el universo buscando la oportunidad de dar el gran golpe. El dúo está compuesto por Burton, un humano astuto, amoral y de lengua rápida, que actúa como el cerebro de las operaciones, y Cyb, un cyborg de aspecto tosco y fuerza sobrehumana que suele encargarse del trabajo sucio y de sacar a su compañero de los líos en los que su ambición los mete. A diferencia de otros dúos de la ficción, su relación no se basa en una amistad noble, sino en una necesidad mutua y una resignación compartida ante un universo que les es hostil.
El escenario de sus aventuras es un cosmos decadente, sucio y superpoblado, muy alejado de la estética limpia de otras sagas espaciales. Segura y Ortiz presentan un futuro donde la tecnología no ha servido para mejorar la condición humana, sino para sofisticar la corrupción, la explotación y el engaño. Los planetas que visitan Burton y Cyb están habitados por razas alienígenas grotescas, corporaciones despiadadas, fanáticos religiosos y burócratas corruptos. En este contexto, los protagonistas no son héroes que buscan salvar la galaxia, sino supervivientes que intentan aprovecharse de las debilidades de un sistema ya de por sí podrido.
Narrativamente, el cómic se estructura en historias cortas, autoconclusivas en su mayoría, que funcionan como crónicas de estafas fallidas o misiones de mercenarios que terminan de forma catastrófica. El guion de Antonio Segura destaca por su capacidad para la sátira social. A través de las peripecias de los protagonistas, el autor lanza críticas mordaces contra el capitalismo salvaje, el militarismo, la religión organizada y la propia naturaleza humana. El humor es ácido y, a menudo, cruel; la ironía reside en que, por muy elaborados que sean los planes de Burton, el destino o la propia estupidez de los personajes suelen dar al traste con sus ambiciones, dejándolos a menudo en una situación peor que al inicio.
El apartado visual de José Ortiz es, sencillamente, magistral y constituye el alma de la obra. Ortiz, un maestro del blanco y negro que aquí también demuestra un uso narrativo del color excepcional, dota a la serie de una textura orgánica y detallada. Su diseño de maquinaria, naves espaciales y ciudades futuristas tiene un aspecto usado y desgastado que refuerza la atmósfera de "ciencia ficción sucia". Sin embargo, donde Ortiz brilla especialmente es en la creación de criaturas. El bestiario de *Burton y Cyb* es inmenso y rebosa imaginación: seres amorfos, insectoides o híbridos mecánicos que pueblan viñetas cargadas de detalles. La expresividad facial de los protagonistas, especialmente el cinismo en la mirada de Burton y la pesadez existencial de Cyb, permite que la narrativa fluya con un ritmo cinematográfico.
En definitiva, *Burton y Cyb* es un exponente fundamental del cómic de autor europeo de finales del siglo XX. Es una obra que combina la aventura espacial con la tradición de la novela picaresca española, trasladando los vicios y virtudes de los buscavidas clásicos a un entorno de naves espaciales y rayos láser. Sin necesidad de grandes epopeyas ni salvadores del universo, el cómic logra construir un retrato fascinante y desencantado de la sociedad, servido con un dibujo técnico impecable y un sentido del humor que no ha perdido vigencia con el paso de las décadas. Es una lectura esencial para entender la madurez que alcanzó el cómic adulto en España y una pieza clave para cualquier aficionado a la ciencia ficción con trasfondo social.