*The Curse of Brimstone*, publicada por DC Comics a partir de 2018, es una de las piezas más distintivas y oscuras que surgieron de la iniciativa "New Age of DC Heroes". Creada por el guionista Justin Jordan y el dibujante Philip Tan, la obra se aleja de los tropos convencionales del género de superhéroes para adentrarse en los terrenos del horror rural, la fantasía oscura y el drama social. La serie propone una revisión moderna del mito fáustico, ambientada en los rincones olvidados de la geografía estadounidense.
La narrativa se sitúa en York Hills, un pueblo minero ficticio que personifica la decadencia económica y el abandono sistémico. El protagonista es Joe Chamberlain, un joven atrapado en la desesperanza de una localidad que se muere lentamente. York Hills no solo sufre por la falta de empleo y futuro, sino por una sensación de estancamiento que asfixia a sus habitantes. Joe, motivado por un deseo genuino de salvar su hogar y proteger a su hermana, Annie, se convierte en el blanco perfecto para una entidad malévola.
El conflicto arranca con la aparición de un personaje enigmático conocido como "The Salesman" (El Vendedor). Este individuo, que actúa como un agente de fuerzas cósmicas y demoníacas, ofrece a Joe un trato aparentemente sencillo: el poder necesario para revitalizar su pueblo y cambiar su destino. Sin embargo, como en todo pacto con entidades de esta naturaleza, el precio es devastador. Joe es transformado en Brimstone, una entidad de fuego y ceniza, un avatar de destrucción pura que apenas puede controlar.
A diferencia de otras transformaciones heroicas en el Universo DC, la metamorfosis en Brimstone es presentada como una tragedia física y psicológica. Joe no se convierte en un salvador brillante; se convierte en un monstruo cuya mera presencia consume lo que le rodea. La historia se transforma entonces en una "road movie" de terror. Joe y Annie abandonan las ruinas de York Hills para emprender un viaje a través de los Estados Unidos profundos. Su objetivo es doble: encontrar al Vendedor para obligarlo a deshacer el trato y detener a otros "beneficiarios" de pactos similares que están sembrando el caos en otras comunidades vulnerables.
El papel de Annie Chamberlain es fundamental para el equilibrio de la obra. Ella actúa como el ancla moral y emocional de Joe, siendo la única capaz de comunicarse con la humanidad que aún reside dentro de la criatura ígnea. La dinámica entre hermanos aporta el peso emocional necesario para que la historia no se pierda únicamente en el espectáculo visual de la destrucción.
Desde el punto de vista artístico, el trabajo de Philip Tan es esencial para definir la identidad del cómic. Su estilo, caracterizado por un trazo sucio, detallado y cargado de sombras, captura perfectamente la atmósfera opresiva de los pueblos fantasma y la naturaleza caótica del fuego de Brimstone. El diseño del protagonista, con su cuerpo compuesto de roca fundida y llamas que parecen emanar de una agonía interna, refuerza la idea de que el poder es, en realidad, una maldición física.
*The Curse of Brimstone* explora temas como la explotación de la desesperación, las consecuencias imprevistas de las buenas intenciones y la lucha por mantener la identidad cuando se ha sido convertido en un arma. Aunque se desarrolla dentro de la continuidad principal de DC, la serie mantiene un tono independiente que permite al lector sumergirse en su mitología propia sin necesidad de grandes conocimientos previos del universo editorial. Es una crónica sobre la pérdida de la inocencia y la búsqueda de redención en un mundo que parece haber olvidado a los que viven en sus márgenes. La obra destaca por su capacidad para mezclar el horror sobrenatural con una crítica subyacente a la situación de las zonas rurales empobrecidas, convirtiendo a Brimstone en un símbolo de la rabia y el dolor de aquellos que no tienen nada que perder.