Bonehead, publicada por Image Comics bajo el sello Top Cow, es una obra que se sitúa en la vanguardia del género cyberpunk contemporáneo, fusionando la estética de la ciencia ficción distópica con la adrenalina del parkour extremo y la cultura urbana. Escrita por Bryan Hill y magistralmente ilustrada por Rhoald Marcellius, la serie nos traslada a un futuro cercano donde la humanidad ha quedado confinada en megaciudades hipertecnológicas, siendo "The Sprawl" el escenario principal de esta narrativa de alta velocidad.
La premisa central del cómic gira en torno a los denominados "Boneheads". Estos no son simples atletas urbanos, sino individuos que utilizan una tecnología de interfaz neuronal avanzada integrada en cascos de diseño aerodinámico. Estos dispositivos permiten a los usuarios procesar información sensorial a una velocidad sobrehumana, permitiéndoles realizar maniobras físicas que desafían las leyes de la gravedad y la anatomía humana. Sin embargo, esta ventaja tiene un precio devastador: el uso prolongado de los cascos puede provocar el "Burn" (quemado), una sobrecarga sináptica que fríe el cerebro del usuario, convirtiendo la búsqueda de la libertad física en una sentencia de muerte cerebral.
La trama se pone en marcha con la aparición de un nuevo Bonehead, un individuo enigmático que no pertenece a ninguna de las bandas organizadas que controlan los distritos de la ciudad. A diferencia de los demás, este protagonista parece poseer una sincronización con su equipo que roza lo imposible, moviéndose con una fluidez que desconcierta tanto a los criminales como a las fuerzas del orden. Su presencia actúa como el catalizador de un conflicto latente en una sociedad fracturada por la desigualdad económica y el control corporativo.
El entorno de *Bonehead* es un personaje en sí mismo. La ciudad está dividida entre la opulencia de las zonas altas y la decrepitud de los niveles inferiores, donde la ley es un concepto abstracto. En este contexto, las bandas de Boneheads funcionan como mensajeros, mercenarios o simples buscadores de estatus, compitiendo por el control de las rutas aéreas y los suministros de tecnología. La narrativa de Hill explora cómo, en un mundo donde la identidad está digitalizada y vigilada, el movimiento físico puro se convierte en la única forma de protesta y autonomía.
El apartado visual de Rhoald Marcellius es, sin duda, el pilar fundamental de la obra. Su estilo bebe directamente de la estética del anime de finales de los 90 y principios de los 2000, con una narrativa visual que prioriza el dinamismo y la cinética. Las secuencias de persecución están coreografiadas con una precisión quirúrgica, utilizando líneas de acción que guían al lector a través de la arquitectura vertical de la ciudad. El diseño de los cascos y los trajes es minimalista pero icónico, logrando que cada personaje sea reconocible únicamente por su silueta y su lenguaje corporal. El color juega un papel crucial, utilizando paletas de neón que contrastan con las sombras profundas de los callejones, reforzando esa atmósfera de "alta tecnología, baja vida" propia del género.
A nivel argumental, el cómic evita los tropos excesivamente densos del cyberpunk filosófico para centrarse en una narrativa de acción directa, aunque no carente de subtexto. Se plantean interrogantes sobre la dependencia tecnológica y la obsolescencia programada del cuerpo humano. La fuerza policial de la ciudad, conocida como "The Glitch", representa el brazo armado de un sistema que busca erradicar cualquier variable impredecible, y los Boneheads son, por definición, la variable más caótica del sistema.
En resumen, *Bonehead* es una propuesta que destaca por su energía visual y su capacidad para modernizar los conceptos clásicos de la ciencia ficción urbana. No se pierde en explicaciones innecesarias sobre el funcionamiento de su mundo, sino que permite que la acción y el diseño hablen por sí mismos. Es una historia sobre la velocidad como vía de escape, el riesgo como forma de vida y la búsqueda de identidad en un futuro donde el cerebro humano es solo otra pieza de hardware que puede ser reemplazada o destruida. Para el lector que busca una experiencia visualmente impactante y una trama que se mueve a un ritmo frenético, este cómic representa una de las incursiones más frescas en el catálogo reciente de Image Comics.