La serie *Bomb Queen*, creada, escrita e ilustrada por Jimmie Robinson para Image Comics (bajo el sello Shadowline), alcanzó uno de sus puntos álgidos de sátira política y violencia desenfrenada en su séptimo volumen, titulado originalmente *Bomb Queen VII: The End of Hope*. Para entender este tomo, es imprescindible contextualizar la naturaleza de su protagonista y el entorno que habita. Bomb Queen es la dictadora absoluta de New Port City, una zona soberana donde el crimen es legal y los superhéroes tienen prohibida la entrada. Ella no es una antiheroína; es una villana declarada que mantiene el orden a través del caos controlado y el miedo.
En el Volumen 7, la narrativa se sitúa en un momento crítico para la soberanía de la Reina. Tras años de burlar al gobierno de los Estados Unidos y ridiculizar las convenciones del género de superhéroes, Bomb Queen se enfrenta a una amenaza que no puede ser eliminada simplemente con explosivos: el idealismo. La trama gira en torno a la llegada de una nueva figura heroica llamada Hope, quien representa todo lo que la protagonista detesta: pureza, justicia desinteresada y la promesa de un futuro mejor para los ciudadanos de New Port City.
El conflicto central de este volumen no es solo físico, sino ideológico y mediático. Jimmie Robinson utiliza la historia para diseccionar la política estadounidense de la era, centrando la narrativa en cómo la percepción pública puede ser manipulada. Mientras que en volúmenes anteriores Bomb Queen se enfrentaba a héroes tradicionales o conspiraciones gubernamentales, aquí el desafío es una "invasión de bondad". Hope no entra en la ciudad para pelear, sino para convencer a la población de que merecen algo más que vivir en un paraíso criminal. Esta premisa pone a la protagonista en una posición defensiva inédita, obligándola a utilizar tácticas de propaganda y guerra psicológica para mantener su estatus.
A nivel de guion, el Volumen 7 destaca por su ritmo frenético y su capacidad para equilibrar el humor negro con una crítica social mordaz. Robinson no escatima en mostrar la hipocresía de ambos bandos: la tiranía desvergonzada de la Reina frente a la rectitud, a veces ciega o manipulada, de las fuerzas del "bien". La estructura del cómic sigue la evolución de este enfrentamiento, escalando desde pequeños incidentes de relaciones públicas hasta un clímax que amenaza con destruir los cimientos mismos de New Port City.
En el apartado visual, Jimmie Robinson mantiene su estilo característico. Sus dibujos son detallados, con un énfasis deliberado en la exageración anatómica y la expresividad facial, elementos que refuerzan el tono satírico de la obra. El diseño de producción de New Port City sigue siendo un elemento narrativo clave; la ciudad se siente viva, sucia y peligrosa, sirviendo como el tablero de ajedrez perfecto para las maquinaciones de la Reina. La violencia, aunque extrema, se presenta con una estética casi de dibujo animado para adultos, lo que permite que el lector procese la brutalidad de las acciones de los personajes como parte de la farsa política que se está contando.
Este volumen es particularmente relevante porque marca un punto de inflexión en la mitología del personaje. No se limita a repetir la fórmula de "villana contra el mundo", sino que explora las consecuencias de un mundo que intenta cambiar mientras ella se niega a evolucionar. La interacción entre Bomb Queen y Hope sirve como un espejo de las tensiones sociales reales, donde la seguridad y la libertad a menudo entran en conflicto con la moralidad y el progreso.
En resumen, *Bomb Queen Vol. 7* es una obra que encapsula la esencia de su autor: es provocadora, visualmente impactante y profundamente cínica. Sin recurrir a giros argumentales innecesarios, Robinson logra cerrar un ciclo importante para su creación, dejando claro que en el universo de New Port City, la esperanza es a menudo el arma más peligrosa de todas. Es una lectura esencial para quienes buscan un cómic que desafíe las convenciones del género de capas y mallas, ofreciendo en su lugar una visión cruda y humorística del poder y la corrupción.