Black Op, la obra magistral guionizada por Stephen Desberg e ilustrada por Hugues Labiano, se erige como uno de los pilares contemporáneos del cómic de espionaje europeo (BD). Lejos de las fantasías tecnológicas o el glamur de las representaciones cinematográficas de agentes secretos, esta serie propone una inmersión cruda, documentada y profundamente cínica en los mecanismos del poder y las operaciones encubiertas que definieron el siglo XX y los albores del XXI.
La narrativa de *Black Op* se estructura como una crónica generacional que abarca varias décadas, centrando su foco en la figura de Floyd Whitman. La historia comienza situándonos en el contexto de la posguerra y los inicios de la Guerra Fría, un periodo de formación donde la Agencia Central de Inteligencia (CIA) aún estaba definiendo su identidad y sus límites morales. A través de los ojos de Whitman, asistimos al nacimiento de una nueva forma de hacer política: aquella que no se firma en tratados, sino que se ejecuta en las sombras, mediante el sabotaje, el asesinato selectivo y la manipulación de estados soberanos.
El guion de Desberg es un ejercicio de precisión histórica y narrativa. La trama no se limita a una sucesión de misiones aisladas, sino que traza un arco complejo que conecta el idealismo inicial de los jóvenes reclutas con la amargura y el pragmatismo de los veteranos. La serie explora cómo las decisiones tomadas en los despachos de Washington durante los años 50 y 60 sembraron las semillas del caos que estallaría décadas después. Uno de los puntos más fuertes del cómic es su capacidad para saltar en el tiempo, mostrando las consecuencias a largo plazo de las "operaciones negras" (Black Ops). La transición desde la lucha ideológica contra el comunismo hacia el surgimiento de las mafias rusas tras la caída del Muro de Berlín, y posteriormente el auge del fundamentalismo, se narra con una coherencia interna asombrosa.
En el apartado visual, Hugues Labiano realiza un trabajo excepcional que eleva la obra por encima de la media del género. Su estilo, de un realismo sobrio y elegante, es fundamental para anclar la historia en la realidad. Labiano demuestra una capacidad asombrosa para recrear atmósferas geográficas y temporales muy diversas: desde la sobriedad arquitectónica de la Unión Soviética hasta el polvo de Afganistán o la sofisticación urbana de los Estados Unidos. Su dibujo no busca el espectáculo gratuito; se centra en la expresividad de los rostros, en la tensión contenida de los diálogos y en una narrativa visual fluida que permite al lector seguir tramas políticas complejas sin perderse. El uso del color también juega un papel narrativo, diferenciando épocas y estados de ánimo, reforzando esa sensación de estar ante un archivo histórico desclasificado.
Temáticamente, *Black Op* es una reflexión sobre la pérdida de la inocencia y el coste humano del "bien mayor". Floyd Whitman no es un héroe en el sentido tradicional; es un hombre atrapado en un sistema que exige la anulación de la ética personal en favor de la razón de Estado. La obra disecciona la figura del operativo como una pieza sacrificable en un tablero de ajedrez global donde las reglas cambian constantemente, pero los jugadores en la sombra permanecen. La relación entre la inteligencia estadounidense y el crimen organizado, la financiación de guerrillas y la desestabilización económica son tratados con una falta de complacencia que invita a la reflexión crítica.
En resumen, *Black Op* es una lectura esencial para cualquier entusiasta del noveno arte que busque una historia densa, inteligente y desprovista de artificios. Es un cómic que exige atención y recompensa al lector con una visión panorámica de la geopolítica moderna. No es solo una historia de espías; es el retrato de una era donde la verdad es la primera víctima y donde la paz, a menudo, es solo el resultado de una guerra que nadie tiene permitido ver. Desberg y Labiano logran que el lector se sienta un testigo privilegiado de los secretos que han moldeado nuestro mundo actual, manteniendo el suspense y el rigor hasta la última página.