Barracuda

Barracuda, la serie creada por el guionista belga Jean Dufaux y el dibujante francés Jérémy Petiqueux (conocido simplemente como Jérémy), es una de las obras más potentes y visualmente impactantes del cómic europeo contemporáneo dentro del género de aventuras marítimas. Publicada originalmente por Dargaud y compuesta por seis tomos, la obra se aleja de la visión romántica y edulcorada de la piratería para ofrecer un relato crudo, violento y profundamente humano sobre la ambición, la supervivencia y la pérdida de la inocencia.

La trama se pone en marcha con el asalto del navío pirata *Barracuda*, capitaneado por el temible y despiadado Blackdog, a un barco español que transporta a miembros de la nobleza. Este evento actúa como el catalizador que entrelaza los destinos de tres jóvenes protagonistas: Raffy, el hijo del capitán Blackdog, un joven que lucha por estar a la altura de la brutal leyenda de su padre; Maria, la hija de un noble español, cuya vida de privilegios se desmorona para convertirse en mercancía; y Emilio, un sirviente que, mediante el ingenio y el engaño, logra sobrevivir en un entorno que debería haberlo aniquilado.

Tras el abordaje, la acción se traslada a Puerto Blanco, un enclave sin ley que funciona como refugio de criminales, tratantes de esclavos y proscritos. Este escenario no es simplemente un fondo decorativo, sino un personaje en sí mismo. Puerto Blanco representa la antítesis de la civilización, un lugar donde la moralidad es un lastre y donde el poder se mide por la capacidad de ejercer la violencia o de manipular las debilidades ajenas. Es aquí donde los tres jóvenes deben crecer a la fuerza, adaptándose a una realidad donde las alianzas son volátiles y la traición es la moneda de cambio habitual.

El motor narrativo que impulsa gran parte de la trama es la búsqueda del Kashar, un diamante legendario de dimensiones extraordinarias que, según se dice, acarrea una maldición para aquel que lo posea. Sin embargo, Dufaux utiliza este elemento clásico del género no solo como un *MacGuffin*, sino como un símbolo de la codicia humana que corrompe todo lo que toca. La joya es el nexo que une las intrigas políticas de los gobernadores corruptos con las ambiciones de los capitanes piratas, creando una red de intereses cruzados que mantiene la tensión durante toda la obra.

A nivel de guion, Jean Dufaux demuestra su maestría en la construcción de personajes grises. En *Barracuda* no existen héroes puros ni villanos unidimensionales. Incluso el Capitán Blackdog, a pesar de su crueldad, muestra matices de una complejidad psicológica que lo aleja del arquetipo del pirata de folletín. La evolución de Raffy, Maria y Emilio a lo largo de los años que abarca la serie es el corazón de la historia; vemos cómo sus personalidades se moldean bajo la presión de la supervivencia, transformándolos en versiones de sí mismos que nunca habrían imaginado.

El apartado visual es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de la obra. Jérémy, quien fuera discípulo del legendario Philippe Delaby, despliega un dibujo detallado, dinámico y de una belleza plástica sobrecogedora. Su capacidad para retratar la suciedad de los muelles, la majestuosidad de los galeones en alta mar y la expresividad de los rostros es excepcional. El uso del color refuerza la atmósfera de la serie: desde los azules profundos y amenazantes del océano hasta los

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