Barbara, la obra cumbre de la dupla creativa conformada por el guionista Ricardo Barreiro y el dibujante Juan Zanotto, representa uno de los hitos más significativos de la historieta de ciencia ficción argentina y latinoamericana. Publicada originalmente a finales de la década de 1970 en la mítica revista *Skorpio*, esta saga se erige como un relato épico de supervivencia, rebelión y redescubrimiento en un mundo devastado.
La narrativa se sitúa en un futuro post-apocalíptico donde la Tierra ha sido sometida por una fuerza extraterrestre conocida como los Adalides. Estos invasores han alterado el ecosistema y la estructura social del planeta, reduciendo a la humanidad a un estado de barbarie primitiva o a la servidumbre absoluta. La geografía que presenta la obra es una versión irreconocible de Buenos Aires y sus alrededores, convertidos ahora en el "Gran Pantano", una selva hidropónica y peligrosa donde las ruinas de la civilización antigua asoman como esqueletos de un pasado olvidado.
La protagonista, Barbara, es presentada inicialmente como una paria dentro de su propia estructura tribal. Tras ser expulsada de su clan debido a su espíritu indómito y a su negativa a aceptar los dogmas religiosos impuestos por los Adalides (quienes son venerados como dioses por las tribus ignorantes), Barbara inicia un viaje iniciático que la llevará a descubrir la verdadera naturaleza de los opresores de la Tierra. A diferencia de otros héroes del género, Barbara no posee superpoderes; su fuerza reside en su astucia, su destreza física y, sobre todo, en una voluntad inquebrantable de libertad que actúa como catalizador para el despertar de otros supervivientes.
El guion de Ricardo Barreiro destaca por su capacidad para construir un universo denso y coherente. Barreiro utiliza la ciencia ficción no solo como un vehículo de entretenimiento, sino como una herramienta de crítica social y política, reflejando las tensiones de la época en que fue escrita. La trama se desarrolla a través de una estructura de búsqueda: primero la supervivencia individual, luego la búsqueda de aliados y, finalmente, la organización de una resistencia armada contra los invasores. La narrativa evita los maniqueísmos simples, mostrando las contradicciones de una humanidad que, incluso al borde de la extinción, se ve fragmentada por el miedo y la superstición.
En el apartado visual, el trabajo de Juan Zanotto es superlativo. Su estilo se caracteriza por un detallismo meticuloso en la representación de la tecnología orgánica de los Adalides y la decadencia de las estructuras urbanas. Zanotto logra plasmar una atmósfera opresiva y húmeda, donde la vegetación parece devorar cada viñeta. Su diseño de personajes es icónico, especialmente el de la propia Barbara, cuya estética combina la rudeza de una guerrera con una elegancia visual que se convirtió en marca registrada del autor. El uso de las sombras y la composición de las páginas refuerzan la sensación de escala épica, alternando entre la claustrofobia de los pantanos y la inmensidad de las naves espaciales.
La edición referenciada, vinculada a los esfuerzos de preservación de comunidades como Woodiana, permite apreciar la obra en su integridad, manteniendo la fuerza del blanco y negro original (o el color en etapas posteriores) que define la identidad visual de la historieta rioplatense de esa era. Barbara no es solo una historia de invasiones alienígenas; es una reflexión sobre la pérdida de la identidad cultural, el peligro del fanatismo religioso y la capacidad de resiliencia del ser humano frente a la adversidad absoluta. Es una pieza fundamental para entender la evolución del género y el legado de dos de los mayores exponentes del noveno arte.