Bannof, publicada originalmente en las páginas de la mítica revista Skorpio (Ediciones Record) hacia 1989, representa una de las colaboraciones más depuradas entre el guionista Walter Slavich y el dibujante Arturo del Castillo. La obra se inscribe dentro de la tradición de la historieta argentina de autor, situándose en un terreno donde el género post-apocalíptico se funde con el western crepuscular y la ciencia ficción distópica, bajo una atmósfera de desolación existencial.
La trama nos introduce en un mundo devastado, un escenario de "después del final" donde la civilización tal como la conocemos ha colapsado, dejando tras de sí un páramo de escombros, óxido y una humanidad fragmentada que lucha por los restos de recursos básicos. En este contexto emerge la figura de Bannof, un hombre solitario, de pocas palabras y moral ambigua, que transita este territorio hostil no como un salvador, sino como un superviviente nato. Bannof es un rastreador, un hombre que conoce los secretos de la tierra baldía y que, a menudo, se ve envuelto en conflictos ajenos simplemente por el hecho de estar en el lugar equivocado o por la necesidad pragmática de obtener suministros.
El guion de Walter Slavich destaca por su laconismo y su capacidad para construir una narrativa atmosférica. Slavich no sobrecarga las viñetas con textos explicativos; en su lugar, permite que la acción y el entorno hablen por sí mismos. La historia se estructura de forma episódica, donde cada encuentro de Bannof con otros grupos de supervivientes —ya sean comunidades desesperadas, tiranos locales o mutaciones de la antigua sociedad— sirve para explorar temas como la pérdida de la ética, la naturaleza cíclica de la violencia y la persistencia del instinto de conservación por encima de cualquier idealismo.
El apartado visual es, sin duda, el pilar fundamental de la obra. Arturo del Castillo, uno de los maestros indiscutibles de la plumilla y el claroscuro, despliega en *Bannof* una técnica prodigiosa que se aleja de la limpieza del cómic comercial para abrazar una estética sucia, detallada y profundamente orgánica. Su estilo, caracterizado por un rayado (hatching) meticuloso y una gestión del negro absoluto, es ideal para retratar la decadencia del mundo de Bannof. Las texturas de las rocas, el metal corroído de las máquinas abandonadas y los rostros curtidos por el sol y la miseria adquieren una tridimensionalidad casi táctil. Del Castillo logra que el entorno sea un personaje más: un desierto que asfixia y que parece devorar a los protagonistas.
A diferencia de otros héroes del género, Bannof no posee habilidades sobrehumanas ni una tecnología avanzada que lo destaque. Su ventaja reside en su experiencia y en una suerte de cinismo protector. La relación entre el hombre y su entorno está narrada visualmente con una maestría que recuerda a los mejores momentos del cine de Sergio Leone, pero trasladados a un futuro incierto. La composición de página de Del Castillo es dinámica pero equilibrada, utilizando los silencios narrativos para aumentar la tensión antes de los estallidos de violencia, los cuales son retratados con una crudeza seca, sin regodearse en el espectáculo.
En el contexto de la revista *Skorpio* de finales de los 80, *Bannof* se erigió como una obra de madurez técnica. Mientras que otras series buscaban la aventura directa, la propuesta de Slavich y Del Castillo invitaba a una lectura más introspectiva sobre la condición humana en situaciones límite. La obra evita los tropos fáciles del género para centrarse en la soledad del individuo frente a un destino que parece haber olvidado la esperanza.
En definitiva, *Bannof* es un testimonio del altísimo nivel artístico que alcanzó la historieta argentina de finales del siglo XX. Es una pieza imprescindible para entender la evolución de Arturo del Castillo, quien aquí demuestra que su talento para el western era perfectamente transferible a la ciencia ficción más sombría. La obra permanece como un ejercicio de estilo donde la forma y el fondo se amalgaman para ofrecer una visión desoladora, pero fascinante, de la supervivencia en los márgenes del mundo.