Aventuras de Tom Strong: El Renacimiento del Héroe de la Ciencia
Publicada originalmente bajo el sello America’s Best Comics (ABC) a finales de la década de los 90, *Tom Strong* representa una de las facetas más luminosas y celebratorias de la carrera de Alan Moore, quien junto al dibujante Chris Sprouse, redefine el concepto de heroísmo clásico. A diferencia de las deconstrucciones oscuras y cínicas que caracterizaron gran parte del trabajo previo de Moore, esta obra es una carta de amor a la historia de la ficción de aventuras, desde los folletines *pulp* de principios del siglo XX hasta la ciencia ficción optimista de la Edad de Plata de los cómics.
La premisa se centra en la figura de Tom Strong, un "Héroe de la Ciencia" nacido en 1899 en la isla de Attabar Teru. Hijo de científicos excéntricos, Tom fue criado en una cámara de alta gravedad y sometido a un régimen educativo intensivo, además de consumir la raíz de Goloka, una planta local que otorga longevidad y capacidades físicas y mentales aumentadas. Esta crianza lo convierte en el espécimen humano perfecto: un polímata con una fuerza extraordinaria y una mente capaz de resolver los problemas más complejos de la física y la tecnología.
La narrativa se sitúa principalmente en Millennium City, una metrópolis retrofuturista que sirve como faro de progreso y maravilla. A través de sus páginas, el lector acompaña a Tom en una cronología que abarca más de un siglo, permitiendo que la serie explore diferentes estilos narrativos y estéticos según la época en la que se ambiente cada relato. A pesar de haber nacido en el siglo XIX, Tom Strong llega al presente manteniendo su vigor, actuando como el protector de una ciudad que ha evolucionado gracias a sus inventos y su guía moral.
Uno de los pilares fundamentales de la serie es el sólido elenco de personajes secundarios que forman la "Familia Strong". Dhalua Strong, su esposa y originaria de Attabar Teru, es su igual en intelecto y valentía; su hija, Tesla Strong, hereda el espíritu aventurero y la fuerza de sus padres; Pneuman, un robot mayordomo impulsado por vapor y construido por el padre de Tom; y el Rey Salomón, un gorila inteligente con una sofisticación británica. Juntos, operan desde el edificio Stronghold, enfrentándose a amenazas que van desde invasiones interdimensionales hasta genios criminales.
El antagonista principal, Paul Saveen, funciona como el reverso oscuro de Tom. Su rivalidad se extiende a lo largo de las décadas, proporcionando un hilo conductor que permite a Moore jugar con los tropos del archienemigo clásico, pero dotándolos de una profundidad y una continuidad que rara vez se ve en el género.
Visualmente, el trabajo de Chris Sprouse es determinante para la identidad del cómic. Su estilo de línea clara, limpia y dinámica evoca la elegancia de los cómics clásicos, pero con una narrativa visual moderna y sofisticada. Sprouse logra plasmar con la misma eficacia la tecnología victoriana, los paisajes exóticos de otros mundos y la arquitectura utópica de Millennium City, creando un universo cohesivo y visualmente deslumbrante.
*Aventuras de Tom Strong* no es solo una serie de acción; es un ejercicio de metaficción. Moore utiliza la estructura del cómic para rendir homenaje a personajes como Doc Savage, Tarzán o Superman, integrando elementos de la mitología de los cómics de una manera orgánica. La serie destaca por su estructura episódica, donde cada número suele presentar una aventura autoconclusiva o una pieza de un rompecabezas mayor, manteniendo siempre un tono de asombro y descubrimiento.
En resumen, este título es una exploración de lo que significa ser un héroe en un mundo donde la ciencia y la imaginación no tienen límites. Es una obra esencial para entender la versatilidad de Alan Moore y una pieza clave en la revitalización del género de aventuras, ofreciendo una visión donde el intelecto y la nobleza son las herramientas principales para salvar el mundo. Sin recurrir al pesimismo, *Tom Strong* demuestra que la fascinación por lo desconocido y el deseo de mejorar la condición humana son motores narrativos inagotables.