Asistentes Ejecutivas: Iris (Volumen 1) es una obra que redefine el género de la acción y el espionaje dentro del panorama del cómic independiente estadounidense de finales de la década de los 2000. Publicada por Aspen Comics y creada por el guionista David Wohl junto al artista Eduardo Francisco, esta serie introduce un concepto fascinante y letal: la existencia de una élite de mujeres jóvenes, entrenadas desde la infancia para ser mucho más que simples secretarias de alta dirección.
La premisa de este primer volumen nos sumerge en un mundo de opulencia corporativa y peligros subterráneos. En la superficie, Iris es la asistente perfecta: eficiente, discreta, políglota y capaz de gestionar la agenda más compleja del planeta. Sin embargo, su verdadera función es servir como guardaespaldas, asesina y estratega táctica para uno de los hombres más poderosos y peligrosos del mundo, el magnate industrial conocido como el Sr. Ching.
El volumen 1 establece las reglas de este universo con una narrativa ágil. El lector descubre que Iris no es un caso aislado, sino el producto de una institución clandestina y sumamente selectiva conocida como "La Academia". En este lugar, niñas huérfanas son moldeadas mediante un entrenamiento físico y psicológico extremo para convertirse en las "Asistentes Ejecutivas". El objetivo es crear el activo definitivo: alguien que pueda pasar desapercibida en una junta de accionistas de Fortune 500 y, segundos después, neutralizar a un equipo de asalto sin arrugar su traje de sastre.
La trama se dispara cuando la lealtad inquebrantable de Iris hacia el Sr. Ching comienza a resquebrajarse. A través de una serie de misiones de alto riesgo que llevan la acción desde rascacielos modernos hasta escenarios internacionales, Iris empieza a vislumbrar la verdadera naturaleza de los negocios de su empleador. Lo que inicialmente parece una relación de respeto y servicio profesional se revela como una red de manipulación y control. El conflicto central no es solo físico —aunque el cómic abunda en coreografías de combate magistralmente dibujadas— sino moral. Iris debe enfrentarse a la disyuntiva de seguir siendo el arma perfecta de un hombre sin escrúpulos o buscar su propia identidad fuera del programa que la definió.
Visualmente, el trabajo de Eduardo Francisco es dinámico y detallado, capturando la estética característica de Aspen Comics: personajes estilizados, una narrativa visual cinematográfica y una atención meticulosa a la tecnología y la moda de alta gama. El diseño de Iris es icónico; su apariencia transmite una calma gélida que contrasta con la violencia explosiva de la que es capaz. El uso del color refuerza esta dualidad, alternando entre los tonos fríos de las oficinas de cristal y los tonos cálidos y crudos de los enfrentamientos armados.
A medida que avanza el volumen, la historia expande su mitología al introducir a otras Asistentes Ejecutivas, cada una con sus propias especialidades y lealtades, lo que sugiere que Iris es solo una pieza en un tablero de ajedrez global mucho más grande. La obra explora temas como la pérdida de la inocencia, la deshumanización en favor de la eficiencia corporativa y la búsqueda de la redención en un mundo que solo te valora por tu capacidad para destruir.
En resumen, Asistentes Ejecutivas: Iris Vol. 1 es un thriller de acción de alto octanaje que equilibra perfectamente el desarrollo de personajes con una trama de intriga internacional. Es una lectura esencial para quienes buscan historias de protagonistas fuertes que desafían el sistema que las creó, todo envuelto en un apartado artístico de primer nivel que define la identidad visual de una era en el cómic independiente. Este tomo no solo presenta a una heroína memorable, sino que sienta las bases de una franquicia que explora las sombras que se proyectan detrás del brillo del éxito empresarial.