Anna Mercury Vol. 2: Deathwatch representa la continuación de una de las obras más dinámicas y visualmente impactantes dentro de la bibliografía de Warren Ellis para la editorial Avatar Press. En esta segunda entrega, Ellis, acompañado por el detallado arte de Facundo Percio, expande el complejo entramado de ciencia ficción y espionaje interdimensional que definió al primer volumen, elevando las apuestas tanto para la protagonista como para la estabilidad de las realidades que ella juró proteger.
La premisa se sitúa nuevamente en el concepto de "La Constelación", un conjunto de nueve mundos paralelos que orbitan la Tierra en diferentes planos de frecuencia. Anna Mercury no es una superheroína en el sentido tradicional, sino una agente de alto nivel del gobierno británico de nuestra Tierra, enviada a estos mundos para evitar que sus avances tecnológicos o conflictos internos desemboquen en catástrofes que puedan afectar a nuestro propio plano de existencia. En este segundo volumen, la narrativa se traslada a un entorno conocido como "Las Nuevas Ciudades", un mundo caracterizado por una estética ciberpunk opresiva, donde la tecnología ha avanzado de forma desmedida pero desigual, creando una sociedad al borde del colapso social y técnico.
El conflicto central de este volumen se dispara cuando Anna es desplegada para investigar y neutralizar una amenaza inminente: el desarrollo de un arma de destrucción masiva que utiliza principios físicos que desafían la comprensión de los habitantes de ese mundo. La misión de Anna es doblemente peligrosa; no solo debe enfrentarse a las facciones políticas y militares de Las Nuevas Ciudades, sino que debe hacerlo manteniendo el secreto de su origen. Para los habitantes de estos mundos, Anna es una figura casi mítica, una "doncella de las nubes" que aparece de la nada con habilidades sobrehumanas, cuando en realidad es una mujer que depende de un traje tecnológico alimentado por "energía roja", una fuente de poder volátil que le otorga agilidad, fuerza y la capacidad de manipular la gravedad, pero que también consume su resistencia física a un ritmo alarmante.
Uno de los puntos fuertes de este volumen es la exploración de la dualidad de la protagonista. Mientras que en el campo de batalla Anna Mercury es una fuerza de la naturaleza imparable y sarcástica, el guion de Ellis permite vislumbrar el peso psicológico que conlleva su doble vida. La desconexión entre su identidad real en la Tierra y su rol de salvadora interdimensional genera una tensión constante. En *Deathwatch*, esta presión se intensifica al enfrentarse a enemigos que parecen estar un paso por delante de ella, cuestionando la superioridad táctica de su organización.
El apartado visual de Facundo Percio es fundamental para la narrativa. Su capacidad para diseñar arquitecturas imposibles y paisajes urbanos densamente poblados refuerza la sensación de claustrofobia y urgencia que impregna la historia. El diseño de los adversarios y la tecnología de este mundo específico se aleja de los tropos habituales de la ciencia ficción genérica, ofreciendo una identidad visual única que complementa el tono crudo y directo característico de las publicaciones de Avatar Press.
En resumen, *Anna Mercury Vol. 2* es un ejercicio de narrativa de acción pura con una base de ciencia ficción especulativa sólida. No se detiene en explicaciones innecesarias, confiando en que el lector comprenda la urgencia de la situación a través del ritmo frenético de sus viñetas. Es una obra que trata sobre la responsabilidad del poder, el aislamiento del deber y la fragilidad de las civilizaciones ante el progreso tecnológico descontrolado. Para quienes siguen la trayectoria de Warren Ellis, este volumen consolida a Anna Mercury como uno de sus personajes más carismáticos y resistentes, moviéndose en un universo donde la línea entre la salvación y la interferencia política es extremadamente delgada.