La transición de *Angry Birds* del entorno digital de los smartphones al papel impreso representa uno de los casos más interesantes de expansión transmedia en la última década. Publicado principalmente bajo el sello de IDW Publishing a partir de 2014, el cómic de *Angry Birds* no se limita a replicar la mecánica de lanzamiento de proyectiles del juego original, sino que construye un universo narrativo sólido y vibrante en torno a la eterna disputa en Isla Cerdito.
La trama central de estas publicaciones se mantiene fiel a la premisa que dio origen a la franquicia: una bandada de pájaros con personalidades muy marcadas y temperamentos volátiles debe proteger sus preciados huevos de las constantes e ingeniosas incursiones de los Cerdos Verdes. Sin embargo, el formato de la historieta permite profundizar en la psicología de estos personajes, otorgándoles voces, diálogos y motivaciones que van más allá de la simple destrucción de estructuras de madera y piedra.
En el centro de la narrativa se encuentra Red, el cardenal rojo que ejerce como líder reacio y perpetuamente estresado. Su arco en los cómics suele centrarse en la responsabilidad de la vigilancia y la gestión de un equipo que es tan talentoso como caótico. A su lado, el cómic desarrolla con gran acierto a Chuck, el canario amarillo cuya hiperactividad y velocidad no solo se manifiestan en su movimiento físico, sino también en una verborrea incesante que sirve como alivio cómico. Bomb, el ave negra con tendencias explosivas, es retratado no solo como el músculo del grupo, sino como un personaje con una nobleza y una calma sorprendentes