Aliens – Serie Nostromo

La «Serie Nostromo» de *Aliens* no es solo una colección de cómics; es el pilar fundamental sobre el cual se construyó todo el universo expandido de la franquicia de Dark Horse Comics, llegando a España de la mano de Norma Editorial a principios de los años 90. Esta serie recoge la trilogía original escrita por Mark Verheiden, que en su momento funcionó como la secuela directa y oficial de la película *Aliens* (1986) de James Cameron, antes de que el estreno de *Alien 3* obligara a realizar cambios en la continuidad y en los nombres de los protagonistas.

La trama se sitúa varios años después de los incidentes en el planetoide LV-426. Los protagonistas son dos supervivientes marcados por el trauma: Wilks (una versión de Hicks) y Billie (una versión adulta de Newt). La historia comienza con una Billie recluida en una institución psiquiátrica, atormentada por pesadillas recurrentes sobre las criaturas que masacraron a su familia, mientras que Wilks, desfigurado y relegado al ostracismo militar, intenta sobrevivir en un sistema que prefiere ignorar la amenaza biológica que él conoce tan bien.

El conflicto se dispara cuando la corporación Weyland-Yutani, impulsada por una ambición desmedida, logra obtener especímenes vivos del Xenomorfo. El objetivo de la compañía es, como siempre, convertir a la criatura en el arma biológica definitiva. Sin embargo, la situación se escapa rápidamente de control cuando un culto religioso en la Tierra empieza a adorar a los Aliens como dioses purificadores, facilitando una infestación a escala global que pone a la humanidad al borde de la extinción.

Ante el colapso de la civilización en la Tierra, Wilks y Billie se ven obligados a embarcarse en una misión desesperada. No solo deben luchar por su supervivencia en un planeta que cae ante el caos, sino que deben viajar al espacio profundo, al mundo de origen de los Xenomorfos, con la esperanza de encontrar una solución definitiva. En este viaje, la serie expande el lore de la franquicia de forma magistral, introduciendo conceptos que hoy son icónicos, como la Reina Madre y una exploración más profunda de la tecnología y las intenciones de los "Space Jockeys" (los Ingenieros), mucho antes de que el cine retomara estos hilos.

Desde el punto de vista artístico, la «Serie Nostromo» destaca por su atmósfera opresiva y su crudeza visual. El trabajo inicial de Mark A. Nelson en blanco y negro (posteriormente coloreado en reediciones) es fundamental para definir la estética del cómic de ciencia ficción de finales de los 80. Su dibujo es detallado, sucio y claustrofóbico, capturando perfectamente la anatomía biomecánica diseñada por H.R. Giger y dotando a las escenas de acción de una violencia visceral que el cine de la época apenas empezaba a explorar.

La narrativa de Verheiden huye de los clichés del cine de acción convencional para centrarse en el horror psicológico y la crítica social. La serie explora cómo el trauma moldea a los individuos y cómo la burocracia y la codicia corporativa son, a menudo, enemigos más peligrosos que los propios monstruos. La evolución de Billie, de una víctima traumatizada a una guerrera pragmática, y la redención de Wilks como un soldado que busca un propósito en un mundo que lo ha desechado, proporcionan el núcleo emocional que sostiene la espectacularidad de los enfrentamientos contra las hordas de Aliens.

En resumen, la «Serie Nostromo» es una obra imprescindible que define la identidad del Xenomorfo en el noveno arte. Es una epopeya de supervivencia que lleva la escala del conflicto desde los pasillos estrechos de una estación espacial hasta la guerra total por la soberanía de la Tierra, manteniendo siempre un respeto absoluto por la atmósfera de terror y maravilla tecnológica que caracteriza a la saga. Para cualquier lector interesado en el cómic de ciencia ficción, esta serie representa el estándar de oro de cómo expandir una licencia cinematográfica con respeto, ambición y una calidad narrativa excepcional.

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