El cómic de 'Aliens', publicado originalmente por Dark Horse Comics a partir de 1988, representa uno de los hitos más significativos en la historia de las licencias cinematográficas trasladadas a las viñetas. Bajo la dirección creativa del guionista Mark Verheiden y el artista Mark A. Nelson, esta obra no se limitó a ser una mera adaptación de los filmes de Ridley Scott o James Cameron, sino que se concibió como una secuela directa y ambiciosa de la película de 1986. En el panorama actual del noveno arte, se le conoce frecuentemente como *Aliens: Outbreak* o simplemente *Libro Uno*, y su impacto fue tal que redefinió la mitología de la franquicia para siempre.
La narrativa se sitúa varios años después de los catastróficos eventos en la colonia Hadley's Hope en el planeta LV-426. La historia se centra en dos de los supervivientes más icónicos de aquel encuentro: el cabo Wilks y la joven Billie. Es importante notar que, en las ediciones originales, estos personajes eran Hicks y Newt, pero tras el estreno de *Alien 3* en 1992, sus nombres fueron modificados en reediciones posteriores para evitar conflictos con la continuidad cinematográfica. Sin embargo, la esencia de sus arcos permanece intacta: ambos son almas rotas, marcadas por un trastorno de estrés postraumático profundo y cicatrices que el tiempo no ha logrado borrar.
La trama arranca con una Tierra sumida en una tensa calma, donde la corporación Weyland-Yutani sigue obsesionada con la obtención de un espécimen vivo del xenomorfo para su división de armas biológicas. Billie se encuentra recluida en una institución psiquiátrica, atormentada por pesadillas recurrentes sobre las criaturas, mientras que Wilks sobrevive como un marine veterano y desfigurado, relegado al ostracismo por una jerarquía militar que prefiere olvidar el incidente de la colonia. La oportunidad de enfrentarse a sus demonios surge cuando se descubre la ubicación de lo que parece ser el planeta de origen de los alienígenas. Se organiza una expedición militar y científica con el objetivo de capturar a la Reina, y Wilks es reclutado para liderar a un grupo de marines hacia el corazón de las tinieblas.
A diferencia de las películas, que a menudo se centran en la supervivencia claustrofóbica, el cómic de Verheiden expande la escala del conflicto a un nivel global y existencial. La obra explora la idea de que el verdadero peligro no reside únicamente en la ferocidad biológica del alienígena, sino en la arrogancia humana y la codicia corporativa. Mientras la misión espacial se dirige hacia el mundo natal de los xenomorfos, en la Tierra comienza a gestarse una amenaza interna: cultos religiosos que ven en las criaturas a deidades purificadoras y experimentos de laboratorio que están a punto de salirse de control.
El apartado visual de Mark A. Nelson es fundamental para entender el éxito de esta obra. Publicado originalmente en un crudo blanco y negro, el arte de Nelson utiliza un tramado denso y un sombreado meticuloso que captura a la perfección la estética biomecánica diseñada por H.R. Giger. La ausencia de color potencia la atmósfera de horror gótico espacial, resaltando la suciedad de la tecnología industrial humana frente a la elegancia letal y orgánica de los alienígenas. Cada viñeta está cargada de un detalle obsesivo que transmite una sensación constante de peligro inminente y decadencia.
'Aliens' no solo es un ejercicio de terror y acción; es