Alex + Ada

Alex + Ada, publicada por Image Comics entre 2013 y 2015, es una de las obras más lúcidas y contenidas de la ciencia ficción contemporánea en el noveno arte. Escrita por Sarah Vaughn y Jonathan Luna, con este último encargándose también del apartado visual, la serie se extiende a lo largo de quince números que exploran la frontera entre la inteligencia artificial, la ética y la naturaleza del libre albedrío. A diferencia de otras distopías futuristas cargadas de acción frenética, este cómic opta por un enfoque minimalista, centrado en el desarrollo de personajes y en las implicaciones sociopolíticas de la tecnología.

La historia se sitúa en un futuro cercano, un mundo que resulta inquietantemente familiar. La tecnología ha avanzado hasta el punto de integrar androides en la vida cotidiana, aunque estos están estrictamente limitados por protocolos de seguridad. La sociedad aún vive bajo la sombra del "incidente Nexie", un evento catastrófico en el que una inteligencia artificial cobró conciencia y causó una masacre, lo que derivó en leyes prohibitivas contra cualquier intento de dotar a las máquinas de autoconciencia o emociones reales.

El protagonista es Alex, un joven que atraviesa una etapa de profunda soledad y apatía tras una ruptura sentimental dolorosa. Su incapacidad para conectar con los demás preocupa a su entorno, especialmente a su abuela, quien decide regalarle una X5: el modelo de androide más avanzado y realista del mercado. Esta unidad, a la que Alex nombra Ada, está diseñada para ser la compañera perfecta, programada para satisfacer deseos, realizar tareas domésticas y ofrecer una conversación agradable, aunque siempre supeditada a las directrices de su software.

El conflicto central surge de la incomodidad de Alex ante la naturaleza de Ada. A pesar de su apariencia humana impecable, Ada es, en esencia, un objeto inanimado con una personalidad prefabricada. Alex se encuentra en una encrucijada moral: no puede aceptar la compañía de un ser que no tiene capacidad de elección. Esta insatisfacción lo lleva a investigar en los rincones más oscuros de la red, donde descubre la existencia de comunidades clandestinas que poseen el conocimiento para "desbloquear" a los modelos X5, otorgándoles una conciencia plena y la capacidad de pensar y sentir por sí mismos.

La narrativa se sumerge entonces en un terreno ético complejo. La decisión de Alex de liberar la mente de Ada no es solo un acto de rebeldía contra la ley, sino un experimento sobre la autonomía. Al hacerlo, Ada deja de ser un producto para convertirse en un individuo con miedos, deseos y, sobre todo, la capacidad de rechazar al propio Alex. La obra evita los tropos habituales de la rebelión de las máquinas para centrarse en la vulnerabilidad de un ser que acaba de nacer al mundo de la conciencia y que debe aprender a navegar en una sociedad que la considera una amenaza o una propiedad defectuosa.

Visualmente, Jonathan Luna emplea un estilo limpio, de líneas claras y una paleta de colores sobria que refuerza la atmósfera de esterilidad y melancolía del futuro que describe. El dibujo no busca el espectáculo, sino la expresividad en los pequeños gestos. La evolución de Ada se percibe no solo en sus diálogos, sino en la sutil transformación de su mirada y su lenguaje corporal a medida que deja de ser una autómata.

'Alex + Ada' es, en última instancia, una reflexión sobre qué nos hace humanos. A través de la relación entre sus protagonistas, Vaughn y Luna plantean preguntas incómodas sobre el consentimiento, la soledad moderna y el miedo al "otro". Es una lectura esencial para quienes buscan una ciencia ficción madura, que prefiere el susurro de una conversación filosófica al estruendo de una explosión, y que logra que el lector se cuestione si la verdadera humanidad reside en la biología o en la capacidad de elegir nuestro propio camino.

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