Albion es una miniserie de seis números publicada originalmente entre 2005 y 2006 por el sello WildStorm de DC Comics. El proyecto nació de una premisa conceptual de Alan Moore, desarrollada en el guion por su hija Leah Moore y John Reppion, con el arte distintivo de Shane Oakley. Su objetivo fundamental fue rescatar y revitalizar el vasto panteón de personajes de la editorial británica IPC Media (anteriormente Fleetway/Odhams), que habían caído en el olvido tras la edad de oro del cómic británico de los años 60 y 70.
La historia se sitúa en una Gran Bretaña contemporánea que parece haber borrado de su memoria colectiva a sus antiguos héroes y villanos. El punto de partida es una revelación inquietante: todos esos personajes estrafalarios, desde justicieros enmascarados y escapistas victorianos hasta genios criminales y robots gigantes, no eran simples creaciones de ficción publicadas en revistas de papel barato. Eran individuos reales. El gobierno británico, temeroso de su poder incontrolable y de la inestabilidad que representaban para el orden público, llevó a cabo una operación sistemática y secreta durante décadas para capturarlos, neutralizarlos y encerrarlos en una instalación de máxima seguridad conocida como "El Castillo".
El hilo conductor de la narrativa es Danny, un joven entusiasta de los cómics antiguos y coleccionista de parafernalia nostálgica que, tras encontrar pistas sobre la existencia real de sus ídolos, se ve envuelto en una red de conspiraciones. Su búsqueda lo lleva a descubrir que la historia oficial es una construcción diseñada para mantener a la población bajo control y despojada de su sentido de la maravilla. A través de sus ojos, el lector descubre que los iconos de su infancia están envejeciendo en celdas de hormigón, despojados de su gloria, tratados como anomalías peligrosas o, en el peor de los casos, sometidos a experimentos.
Albion funciona como un homenaje coral y una pieza de arqueología pop. Entre los muros del Castillo encontramos versiones modernizadas y crudas de iconos clásicos como Robot Archie, el escapista Janus Stark, el siniestro y maquiavélico The Spider (La Araña), y el poseedor del Ojo de Zoltec, Tim Kelly. La narrativa no se limita a la nostalgia vacía; utiliza