Daisy Kutter – El Ultimo Tren

Daisy Kutter: El Último Tren, creada por el aclamado autor Kazu Kibuishi (conocido mundialmente por la saga *Amulet*), es una obra que se sitúa en la intersección perfecta entre el *western* clásico y la ciencia ficción de corte *steampunk*. Publicada originalmente como una miniserie y luego recopilada en un volumen integral, esta novela gráfica destaca por su capacidad de revitalizar los tropos del Lejano Oeste mediante la integración de tecnología robótica y una narrativa visual cinematográfica.

La historia se centra en la figura de Daisy Kutter, una mujer cuya reputación como la forajida más rápida y peligrosa de la frontera aún resuena en los salones y desiertos. Sin embargo, Daisy ha intentado dejar atrás esa vida de violencia y asaltos. Al inicio del relato, la encontramos regentando una pequeña tienda de suministros en un pueblo tranquilo, tratando de adaptarse a una existencia mundana que, a todas luces, le resulta asfixiante. La monotonía de la legalidad y una persistente mala racha en el juego han mermado tanto su espíritu como sus finanzas, dejando a la protagonista en una situación de vulnerabilidad emocional y económica.

El conflicto se pone en marcha cuando un enigmático y acaudalado caballero llamado Mr. Tom se aproxima a Daisy con una propuesta inusual. No se trata de un crimen convencional, sino de un "ejercicio de seguridad". El plan consiste en que Daisy organice un asalto al tren de alta tecnología de Mr. Tom para poner a prueba los sistemas de defensa y la eficiencia de sus guardias robóticos. A cambio, ella recibiría una suma de dinero capaz de solucionar todos sus problemas financieros y devolverle la estabilidad.

A pesar de sus reticencias iniciales y del deseo de mantener su reforma, la tentación de volver a sentir la adrenalina del asalto y la necesidad de saldar sus deudas la empujan a aceptar el encargo. Para llevar a cabo la misión, Daisy debe reunir a su antiguo equipo, lo que nos presenta a Tom, un robot de combate con una personalidad sorprendentemente humana y una lealtad inquebrantable hacia Daisy. La relación entre ambos constituye el núcleo emocional de la obra, explorando la dinámica entre un creador/compañero y una inteligencia artificial en un entorno donde la tecnología es a menudo tratada como mera herramienta desechable.

El entorno en el que se desarrolla El Último Tren es uno de los mayores aciertos de Kibuishi. No es simplemente un desierto con robots; es un mundo cohesionado donde las diligencias conviven con inteligencias artificiales y donde los duelos a sol de justicia se resuelven con una mezcla de pericia tradicional y tecnología avanzada. La estética huye de lo excesivamente recargado para centrarse en líneas limpias y una narrativa visual que prioriza el movimiento y la claridad, permitiendo que las secuencias de acción fluyan con un ritmo trepidante.

A medida que los preparativos para el asalto avanzan, la trama se complica. Lo que parecía un simulacro controlado empieza a revelar capas de engaño. Daisy se ve obligada a cuestionar las verdaderas intenciones de su empleador y a enfrentarse a las consecuencias de retomar una identidad que juró abandonar. La obra profundiza en el tema de la redención y en la imposibilidad de escapar del pasado cuando este está forjado a base de pólvora y acero.

Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia de lectura, el desarrollo del asalto al tren sirve como el clímax donde todas las tensiones convergen. Kibuishi utiliza este escenario para poner a prueba no solo la habilidad de Daisy con el revólver, sino también su integridad moral. El tren, símbolo del progreso y de la civilización que intenta domesticar el salvaje oeste, se convierte en una trampa metálica donde los personajes deben decidir qué están dispuestos a sacrificar por su libertad.

En resumen, Daisy Kutter: El Último Tren es una pieza esencial del cómic independiente de principios de los años 2000. Ofrece una protagonista femenina tridimensional, alejada de los estereotipos habituales del género, y construye un universo visualmente fascinante que logra ser nostálgico y vanguardista al mismo tiempo. Es una historia sobre segundas oportunidades, la naturaleza de la inteligencia artificial y el eterno conflicto entre el individuo y los sistemas de poder, todo ello envuelto en la estética de un *western* futurista impecablemente ejecutado.

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