*Sleeper* es una obra fundamental del género negro aplicado al ámbito de los superhumanos, representando el punto de inflexión donde el cómic de espionaje y el género de "capas y mallas" se fusionan de forma irreversible. Escrita por Ed Brubaker y dibujada por Sean Phillips, esta serie no solo consolidó una de las duplas creativas más importantes de la industria, sino que redefinió las posibilidades narrativas del sello WildStorm (DC Comics) a principios de la década de los 2000.
La trama se centra en la figura de Holden Carver, un agente de inteligencia con habilidades especiales que se encuentra en la posición más precaria imaginable: es un infiltrado. Carver posee una fisiología alterada tras un encuentro con un artefacto alienígena, lo que le permite absorber el dolor y las heridas físicas para luego transferirlas a otros mediante el contacto táctil. Esta condición lo convierte en el activo perfecto para operaciones encubiertas, pero también en un paria que no puede sentir placer ni contacto humano convencional sin causar daño.
El conflicto motor de este primer volumen arranca con una premisa asfixiante. Carver ha logrado escalar posiciones dentro de la organización criminal más sofisticada y peligrosa del mundo, dirigida por el genio amoral conocido como TAO (Tactical Augmented Organism). Sin embargo, el único hombre que conoce la verdadera misión de Carver y que posee las pruebas de su lealtad a la ley, el director de operaciones John Lynch, cae en un estado de coma profundo tras un atentado. De la noche a la mañana, Carver queda "desconectado". No existen registros oficiales de su infiltración, no hay otros contactos y, para el resto de la comunidad de inteligencia y el mundo heroico, él es simplemente un traidor que se pasó al bando de los villanos.
A partir de este punto, *Sleeper* se sumerge en una narrativa de supervivencia psicológica. Carver debe continuar operando dentro de la estructura de TAO, cometiendo actos moralmente reprobables para mantener su cobertura, mientras lidia con la incertidumbre de si alguna vez podrá recuperar su vida anterior. La obra explora con maestría la erosión de la identidad: cuando pasas cada minuto del día fingiendo ser un sociópata para sobrevivir, la línea entre la máscara y el rostro real comienza a desaparecer.
El antagonista, TAO, eleva la tensión de la obra a niveles insoportables. No es un villano que busque la dominación mundial a través de la fuerza bruta, sino un manipulador supremo capaz de predecir el comportamiento humano y jugar con las voluntades ajenas como si fueran piezas de un tablero. La constante sospecha de si TAO conoce el secreto de Carver y simplemente está jugando con él añade una capa de paranoia que impregna cada página.
Visualmente, Sean Phillips establece aquí el estilo que definiría su carrera posterior. Su dibujo es sucio, cargado de sombras y con una narrativa visual que prioriza la atmósfera sobre el espectáculo pirotécnico. El uso de las sombras no es solo estético, sino narrativo, reflejando la ambigüedad moral de un mundo donde no existen los héroes puros, sino solo distintos grados de corrupción y compromiso.
*Sleeper Vol. 1* es, en esencia, un estudio sobre la lealtad y el aislamiento. Brubaker utiliza los tropos del *noir* —la voz en off cínica, la mujer fatal, la traición sistemática— para deconstruir el universo de los superpoderes. Aquí, tener habilidades especiales no es una bendición ni una llamada al heroísmo, sino una carga que facilita la explotación por parte de estructuras de poder invisibles