Wetworks, creada por el artista Whilce Portacio y el guionista Brandon Choi, representa uno de los pilares fundamentales de la era fundacional de Image Comics y, más específicamente, del sello WildStorm Productions. Esta obra se desmarca de los tropos habituales de los superhéroes de los años 90 al fusionar con precisión el género de las operaciones militares encubiertas (black ops) con elementos de ciencia ficción de vanguardia y horror sobrenatural.
La narrativa de *Wetworks* sigue los pasos del Equipo 7, una unidad de élite de operaciones especiales bajo el mando del Coronel Jackson Dane. La historia arranca con una misión aparentemente rutinaria de extracción y sabotaje en una instalación de investigación en Europa del Este, orquestada por la organización gubernamental en las sombras conocida como International Operations (I.O.). Sin embargo, lo que el equipo desconoce es que su superior, Miles Craven, los ha enviado a una trampa mortal diseñada para probar una tecnología experimental de origen desconocido.
Durante la incursión, el equipo se ve expuesto a unos simbiontes orgánicos de color dorado. Estos organismos no son simples armaduras; son entidades biomecánicas que se fusionan a nivel molecular con sus portadores, recubriendo sus cuerpos con una piel metálica impenetrable que potencia sus capacidades físicas a niveles sobrehumanos y les otorga habilidades únicas según la psique y fisiología de cada miembro. Tras sobrevivir a la traición de I.O. y comprender que han dejado de ser humanos para convertirse en algo distinto, el grupo decide operar de forma independiente, adoptando el nombre de Wetworks.
El núcleo del cómic explora la dualidad de estos personajes. Por un lado, son soldados altamente entrenados que deben lidiar con el trauma de la traición y la pérdida de su humanidad física. Por otro, se ven arrojados a una guerra milenaria que la humanidad ignora. Aquí es donde *Wetworks* introduce su giro más distintivo: el conflicto contra las "Tribus de la Noche" (Night Tribes). El mundo no está solo amenazado por conspiraciones políticas, sino por facciones de seres sobrenaturales —vampiros, hombres lobo y otras entidades mitológicas— que han evolucionado tecnológicamente y operan como corporaciones o naciones soberanas ocultas a plena vista.
El equipo liderado por Jackson Dane incluye perfiles variados que aportan dinamismo a la trama: Mother-One, una cyborg con capacidades de procesamiento de datos masivos; Grail, capaz de manipular la energía; Jester, con facultades de maleabilidad; y Dozer, la fuerza bruta del grupo, entre otros. La dinámica interna se aleja del idealismo heroico, centrándose en la lealtad militar, la supervivencia y la búsqueda de redención en un mundo donde las líneas entre el bien y el mal están difuminadas por intereses geopolíticos y ancestrales.
Visualmente, el cómic es un exponente del estilo detallado y cinético de Whilce Portacio. Su diseño de los simbiontes dorados rompió moldes en su época, ofreciendo una estética orgánica y futurista que se alejaba de las mallas tradicionales. El uso de las luces y sombras refuerza el tono de "tecnohorror" que impregna la serie, creando una atmósfera opresiva donde la tecnología punta se enfrenta a la magia oscura y la biología antigua.
En esta recopilación completa, el lector asiste a la evolución de una mitología propia que expande el universo WildStorm. *Wetworks* no solo trata sobre batallas explosivas, sino sobre la conspiración global y el destino de una especie que se encuentra atrapada entre dos fuegos: la ambición desmedida de los hombres en el poder y el hambre voraz de las criaturas que acechan en la oscuridad. Es una obra esencial para entender la transición del cómic de acción hacia narrativas más complejas y oscuras que definieron el final del siglo XX.