3 Deseos, la obra de Javier de Isusi publicada por Astiberri, representa una de las incursiones más lúcidas y melancólicas del cómic español contemporáneo en el terreno del realismo mágico. Tras el éxito de su tetralogía *Los viajes de Juan Sansierra*, De Isusi cambia de registro para ofrecer una fábula urbana que subvierte uno de los tropos más antiguos de la narrativa fantástica: el encuentro con un genio y la concesión de tres deseos. Sin embargo, lejos de la pirotecnia de las mil y una noches o la estética colorista de las adaptaciones cinematográficas, esta obra se asienta en una cotidianidad cruda, casi tangible, donde lo extraordinario no llega para solucionar la vida del protagonista, sino para ponerla bajo un microscopio implacable.
La trama nos presenta a Teo, un hombre cuya existencia está marcada por la inercia y una insatisfacción latente que ni él mismo parece capaz de articular del todo. Su vida transcurre en un entorno urbano gris, definido por la rutina y las relaciones humanas desgastadas. El detonante de la historia es el hallazgo fortuito de una lámpara que contiene, efectivamente, a un genio. Pero este genio no es una entidad servil ni un motor de aventuras épicas; es un ser que actúa como un espejo psicológico, obligando a Teo a enfrentarse a la responsabilidad de sus propias carencias. La premisa de los tres deseos se convierte así en un dilema existencial: ¿qué desea realmente alguien que ha perdido el rumbo?
A lo largo de las páginas, De Isusi explora la parálisis que produce la posibilidad de obtener cualquier cosa. El cómic se estructura en torno a la gestión de estas tres oportunidades, pero el enfoque no es el de la ganancia material, sino el de la búsqueda de sentido. La narrativa se aleja de los convencionalismos del género fantástico para adentrarse en el drama psicológico. Cada deseo planteado o imaginado por Teo funciona como una disección de sus miedos, sus arrepentimientos y su incapacidad para conectar con los demás. La obra plantea una pregunta incómoda al lector: si tuviéramos el poder de cambiar nuestra realidad, ¿seríamos capaces de identificar qué es lo que realmente nos hace falta, o simplemente pediríamos aquello que la sociedad nos ha enseñado a querer?
Visualmente, *3 Deseos* es una exhibición del dominio de la acuarela por parte de Javier de Isusi. El autor utiliza una paleta de colores que refuerza la carga emocional de cada escena. Los tonos ocres, azules y grises dominan la puesta en escena, creando una atmósfera de ensoñación urbana que oscila entre lo acogedor y lo desolador. El dibujo es expresivo y fluido, con un trazo que prioriza la transmisión de sentimientos sobre el detalle arquitectónico o técnico. La composición de las viñetas es pausada, permitiendo que los silencios y las miradas de los personajes carguen con gran parte del peso narrativo. Es un cómic que se lee con calma, donde el ritmo está dictado por la introspección del protagonista más que por la acción externa.
El guion destaca por su sobriedad. Los diálogos son precisos y huyen de la sobreexplicación, dejando que sea el lector quien complete los huecos emocionales de la historia. La relación entre Teo y el genio es el eje central, una dinámica que evoluciona desde el escepticismo inicial hasta una suerte de terapia forzada. El genio funciona como un catalizador que despoja a Teo de sus excusas, recordándole que la magia, por muy poderosa que sea, no puede sustituir la voluntad humana ni reparar por sí sola las grietas del alma.
En conclusión, *3 Deseos* es una obra introspectiva que utiliza lo fantástico como una herramienta para explorar la condición humana en la modernidad. No es una historia sobre la magia, sino sobre la dificultad de ser feliz y la carga que supone la libertad de elección. De Isusi logra transformar un mito universal en una crónica íntima y profundamente honesta sobre la soledad, el deseo y la redención personal, consolidándose como un autor capaz de dotar de una nueva dimensión a los relatos clásicos desde una perspectiva contemporánea y humanista. Es una lectura esencial para quienes buscan en el noveno arte una reflexión pausada sobre las decisiones que definen nuestra existencia.