The Darkness vs. Eva: Daughter of Dracula es una miniserie de cómics que representa un cruce fundamental entre dos universos editoriales distintos: el mundo de Top Cow, representado por Jackie Estacado, y el universo de terror de Dynamite Entertainment, personificado por Eva. Esta obra, escrita por la dupla de Leah Moore y John Reppion, con el arte de Edgar Salazar, se aleja de los entornos urbanos habituales de Nueva York para sumergir al lector en una atmósfera de horror gótico clásico en el corazón de Europa del Este.
La trama sitúa a Jackie Estacado, el actual portador de *The Darkness* (La Oscuridad), en un viaje a Rumanía. Jackie no es un héroe convencional; es un antiguo sicario de la mafia que posee una fuerza elemental y ancestral que le permite invocar criaturas demoníacas y moldear las sombras a su voluntad, siempre y cuando no se exponga a la luz. Su llegada a las tierras de Transilvania no es casual, sino que responde a los intereses de su organización y a la búsqueda de un respiro de las constantes guerras de bandas en Estados Unidos. Sin embargo, el poder que habita en su interior es un imán para fuerzas igual de antiguas y peligrosas.
Por otro lado, conocemos a Eva, la hija de Drácula. A diferencia de lo que su linaje podría sugerir, Eva no es una villana, sino una cazadora de vampiros atormentada. Su existencia está dedicada a erradicar la plaga de los no-muertos y a limpiar el legado de sangre dejado por su padre. Eva posee habilidades sobrehumanas, una longevidad excepcional y un dominio magistral de las armas blancas y de fuego, lo que la convierte en una de las guerreras más letales del mundo sobrenatural. Su misión es solitaria y está impulsada por un sentido del deber que bordea la obsesión.
El conflicto estalla cuando los caminos de ambos personajes se cruzan en las sombras de los Cárpatos. Eva, acostumbrada a lidiar con monstruos, percibe la presencia de *The Darkness* como una amenaza absoluta que debe ser eliminada. Para ella, Jackie Estacado no es más que otro recipiente de un mal primigenio que no debería caminar sobre la tierra. Por su parte, Jackie, cuya paciencia es limitada y su instinto de supervivencia es feroz, no está dispuesto a dejarse juzgar ni ejecutar por una desconocida, por muy hábil que esta sea.
La narrativa se estructura en torno a este choque de voluntades y poderes. El guion de Moore y Reppion explora la dualidad de ambos protagonistas: dos seres marcados por sus herencias malditas que intentan mantener el control sobre sus propios destinos. Mientras Jackie lucha por no ser consumido por la entidad que vive en su sangre, Eva lucha por no convertirse en el monstruo que tanto odia.
El motor de la historia se acelera cuando descubren que hay una amenaza mayor acechando en las profundidades de los castillos en ruinas de la región. Un culto de adoradores de vampiros y antiguos enemigos de la estirpe de Drácula están intentando utilizar el poder de la sangre y las sombras para un ritual que podría alterar el equilibrio entre la vida y la muerte. Este escenario obliga a una tregua incómoda y violenta. La dinámica entre Jackie y Eva es eléctrica; hay una desconfianza mutua que impregna cada diálogo, pero también un reconocimiento tácito de que son las únicas dos fuerzas capaces de detener lo que se avecina.
Visualmente, el cómic destaca por su representación de los "Darklings" (las criaturas de Jackie) enfrentándose a las hordas de no-muertos. El contraste entre la oscuridad absoluta que emana de Estacado y la estética clásica de los castillos rumanos crea una atmósfera opresiva y visualmente impactante. La obra no escatima en violencia gráfica, coherente con el tono de ambas franquicias, y logra integrar de manera orgánica la mitología de los vampiros con la cosmología de los artefactos de Top Cow.
En resumen, *The Darkness vs. Eva: Daughter of Dracula* es un relato de supervivencia y redención donde el horror moderno se encuentra con el mito clásico. Es una exploración de cómo dos parias, definidos por la oscuridad de sus orígenes, deben decidir si sus naturalezas los condenan a ser enemigos o si pueden encontrar un terreno común en la lucha contra un mal que los supera a ambos.