Thundercats – Origenes

Thundercats: Orígenes es una obra fundamental para cualquier entusiasta de la narrativa de espada y brujería mezclada con ciencia ficción, publicada originalmente por el sello Wildstorm (una división de DC Comics) a principios de la década de los 2000. Bajo la dirección creativa del guionista John Layman y el arte de Jerry DeCaire, este cómic se aleja del tono puramente aventurero y episódico de la serie animada de 1985 para ofrecer una visión más cruda, política y mitológica del universo de los felinos cósmicos.

La trama de este volumen no funciona como una continuación, sino como una pieza arqueológica narrativa que busca responder a las preguntas que la serie original dejó en el aire. El cómic se sitúa cronológicamente mucho antes de la destrucción de Thundera, presentándonos un planeta en el apogeo de su gloria, pero también en el borde del abismo debido a sus propias contradicciones internas. Aquí, Thundera no es solo un paraíso perdido, sino una sociedad compleja con una jerarquía militar y espiritual estrictamente definida.

El núcleo de la historia se centra en la figura de Jaga el Sabio, pero no en la versión espectral y anciana que todos conocemos, sino en un Jaga joven, un general de las fuerzas Thundercat en la plenitud de sus facultades. A través de sus ojos, el lector explora la génesis de la Orden de los Thundercats y la responsabilidad que conlleva portar el Ojo de Thundera. El cómic profundiza en la naturaleza mística de la Espada de Augurio, revelando que no es simplemente un arma poderosa, sino un artefacto con una voluntad propia y un origen ligado a fuerzas que trascienden la comprensión de los propios felinos.

Otro pilar fundamental de la obra es la exploración de la figura de Claud-Us, el padre de Lion-O. El cómic detalla su ascenso al trono y los sacrificios personales que debió realizar para mantener la estabilidad de un imperio que empezaba a mostrar grietas. La relación entre Claud-Us y Jaga se presenta como el eje sobre el cual gira la seguridad del planeta, mostrando una dinámica de respeto mutuo y visiones estratégicas que definieron el destino de su raza.

En el bando antagonista, Thundercats: Orígenes arroja luz sobre la figura de Mumm-Ra, el Inmortal. El guion de Layman se sumerge en el pasado remoto para explicar la conexión del villano con los Antiguos Espíritus del Mal. Se nos muestra cómo su maldad no es un capricho, sino el resultado de un pacto milenario que lo vincula eternamente a la pirámide y al Tercer Planeta, estableciendo las bases de su obsesión con el Ojo de Thundera mucho antes de que los supervivientes de la flota real aterrizaran en su dominio.

Visualmente, el cómic adopta una estética más oscura y detallada que su contraparte televisiva. El diseño de los personajes respeta la iconografía clásica pero añade texturas y una anatomía más realista que refuerza el tono de "leyenda épica". Las batallas se narran con una escala mayor, enfatizando que lo que está en juego no es solo la supervivencia de un grupo, sino el legado de una civilización entera.

En resumen, Thundercats: Orígenes es un ejercicio de construcción de mundo (world-building) que dota de gravedad y profundidad a una franquicia que nació para vender juguetes, transformándola en una tragedia de proporciones shakesperianas. Es una lectura esencial para entender por qué la Espada de Augurio solo puede ser empuñada por alguien digno y cuáles fueron los pecados y virtudes de una raza que, en su arrogancia y su nobleza, terminó viendo cómo su mundo estallaba en mil pedazos. El cómic logra expandir el lore sin traicionar la esencia de los personajes, ofreciendo una perspectiva madura sobre el honor, el deber y el eterno conflicto entre la luz y la sombra.

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