HK

*HK* es una de las obras más ambiciosas y visualmente impactantes de la ciencia ficción europea contemporánea. Publicada originalmente por la editorial francesa Glénat a finales de los años 90, esta serie es el resultado de la colaboración entre el guionista Jean-David Morvan y el dibujante Kevin Hérault, también conocido como Trantkat. La obra se sitúa en un cruce de caminos estético y narrativo único, fusionando la tradición de la *bande dessinée* franco-belga con una fuerte influencia del manga japonés de corte técnico y ciberpunk.

La historia se desarrolla en Avalon, un planeta-fortaleza que actúa como el corazón industrial y militar de un vasto imperio galáctico conocido como la Hegemonía. Avalon es un mundo de contrastes brutales, una megaestructura donde la estratificación social se manifiesta de forma física: los niveles superiores albergan a la élite política y militar, mientras que las profundidades, los "niveles bajos", son un laberinto de chatarra, delincuencia y miseria donde la vida humana tiene poco valor.

El protagonista de la narrativa es Kerubim, un joven huérfano que sobrevive en los suburbios más peligrosos de Avalon. Kerubim no es un héroe convencional; es un superviviente con un talento excepcional y casi instintivo para la mecánica y la sincronización con sistemas informáticos complejos. Su destino cambia radicalmente cuando su camino se cruza con el ejército de la Hegemonía, que detecta en él un potencial genético y cognitivo inusual. Kerubim es reclutado —o más bien, absorbido— por el sistema para convertirse en piloto de los HK, siglas que corresponden a *Heavy Knights* (Caballeros Pesados).

Los HK son el eje central de la tecnología bélica de este universo. No son simples robots gigantes ni armaduras de combate convencionales; son unidades de intervención masiva que requieren una simbiosis casi total entre el piloto y la máquina. La obra explora con detalle técnico la naturaleza de estas máquinas, alejándose de la fantasía ligera para adentrarse en una ciencia ficción "dura" donde la interfaz hombre-máquina tiene consecuencias físicas y psicológicas reales para quienes las operan.

A nivel argumental, *HK* se estructura en ciclos narrativos. El primer ciclo, titulado *Avalon*, se centra en el ascenso de Kerubim desde los estratos más bajos de la sociedad hasta la élite de los pilotos de combate. Sin embargo, la serie evita los tropos habituales del "elegido". En su lugar, presenta una trama cargada de intriga política, donde las facciones dentro de la Hegemonía conspiran por el control de los recursos y el poder tecnológico. La guerra no es solo un conflicto externo contra enemigos lejanos, sino una herramienta de control social y una lucha interna por la supremacía.

El apartado visual de Kevin Hérault es, sin duda, uno de los pilares de la obra. Su dibujo se caracteriza por un nivel de detalle obsesivo, especialmente en lo que respecta al diseño de maquinaria, arquitectura urbana y armamento. Hérault logra transmitir una sensación de escala abrumadora, haciendo que el lector sienta el peso del metal y la inmensidad de las ciudades industriales de Avalon. Su estilo, que bebe directamente de referentes como Masamune Shirow (*Ghost in the Shell*), aporta un dinamismo y una agresividad visual que eran poco comunes en el mercado europeo en el momento de su publicación.

En resumen, *HK* es una epopeya de ciencia ficción que aborda temas como la deshumanización tecnológica, la lucha de clases en un entorno distópico y la pérdida de la inocencia en un sistema militarista. Es una obra densa, que exige atención por parte del lector debido a la complejidad de su mundo y la riqueza de su terminología técnica, pero que recompensa con una de las visiones más coherentes y visualmente potentes del género mecha producido fuera de Japón. La serie es un testimonio de una época en la

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