Warhammer 40,000: Defenders of Ultramar es una miniserie de cuatro números publicada originalmente entre 2008 y 2009 por la editorial Boom! Studios. Esta obra representa un hito importante en la traslación del universo de miniaturas de Games Workshop al formato secuencial, contando con un equipo creativo que comprende profundamente la idiosincrasia del "Siniestro Pasado" del cuadragésimo primer milenio. El guion corre a cargo de Graham McNeill, uno de los autores más prolíficos y respetados de la Black Library, mientras que el apartado visual es responsabilidad del dibujante Kevin Hopgood.
La narrativa se sitúa en el reino de Ultramar, el bastión de los Ultramarines, uno de los capítulos más emblemáticos y disciplinados de los Adeptus Astartes. La trama se centra específicamente en la Segunda Compañía de los Ultramarines, liderada por el Capitán Cato Sicarius, una figura central en el lore contemporáneo de la franquicia. La historia arranca con una premisa clásica dentro del género de la ciencia ficción bélica gótica: la detección de una amenaza inminente que pone en riesgo la estabilidad de un sector vital para el Imperio de la Humanidad.
El conflicto principal se desencadena cuando una masiva incursión de Orkos amenaza el mundo de Pavonis. A diferencia de otras historias de Warhammer 40,000 que se pierden en la escala macroscópica de la guerra, McNeill utiliza estos cuatro números para ofrecer una visión táctica y cercana de la guerra relámpago que ejecutan los Marines Espaciales. El guion explora la aplicación estricta del *Codex Astartes*, el tratado militar que rige cada movimiento de los Ultramarines, mostrando cómo la doctrina se traduce en acciones de combate coordinadas en el campo de batalla.
A lo largo de los cuatro ejemplares, la estructura narrativa sigue una progresión de escalada bélica. El primer número establece la urgencia de la misión y la movilización de recursos. Los números centrales se enfocan en el despliegue táctico, las inserciones mediante cápsulas de desembarco y el choque brutal contra la marea verde de los Orkos. El guion no solo se limita a la acción física, sino que profundiza en la psicología de Cato Sicarius, presentando su característica mezcla de brillantez estratégica y una arrogancia que roza la temeridad, rasgos que definen su liderazgo dentro del capítulo.
El dibujo de Kevin Hopgood es fundamental para la inmersión en esta obra. Hopgood logra capturar la escala masiva de las servoarmaduras y la tecnología imperial sin sacrificar el dinamismo necesario en un cómic de acción. Su diseño de los Orkos evita la caricaturización excesiva, presentándolos como una fuerza de la naturaleza caótica y aterradora que sirve de contrapunto perfecto a la rigidez geométrica y ordenada de los Ultramarines. El detalle en las armas, desde