Wormwood: Gentleman Corpse – Leroy's Special Brew es una de las incursiones más ácidas, viscerales y visualmente impactantes de Ben Templesmith en el mundo del cómic independiente. Publicada originalmente por IDW, esta obra consolida la mitología de su protagonista, Wormwood, un gusano interdimensional con un gusto refinado por el alcohol y una actitud cínica ante el apocalipsis, que habita el cadáver de un hombre para interactuar con nuestro mundo. En este arco argumental específico, Templesmith nos sumerge en una narrativa que combina el género detectivesco *noir* con el horror sobrenatural y una sátira social mordaz.
La premisa de Leroy's Special Brew arranca con un problema aparentemente mundano que escala rápidamente hacia lo grotesco. Una nueva marca de cerveza barata ha inundado los bares de la ciudad, convirtiéndose en un éxito instantáneo entre la clase trabajadora y los marginados. Sin embargo, esta bebida no solo provoca una resaca monumental; los consumidores están sufriendo mutaciones físicas horripilantes, transformándose en masas de carne deforme y agresiva. Lo que parece una intoxicación masiva es, en realidad, el inicio de una infestación que amenaza con desestabilizar el frágil equilibrio entre nuestra dimensión y los horrores que acechan en las sombras.
Wormwood, quien prefiere pasar sus noches bebiendo en su bar de confianza y evitando cualquier tipo de responsabilidad heroica, se ve arrastrado a la investigación. No lo hace por altruismo, sino porque la "especialidad de Leroy" está arruinando el vecindario y, lo que es peor, la calidad del alcohol disponible. Acompañado por su inseparable compañero, el Sr. Péndulo —un robot victoriano con una inteligencia artificial sofisticada y un pesimismo crónico—, y Phoebe, una guardaespaldas con una paciencia limitada para las excentricidades de su jefe, Wormwood comienza a rastrear el origen de la cerveza.
La búsqueda los lleva a los rincones más oscuros y sórdidos de la ciudad, desde callejones infestados de entidades de otras dimensiones hasta la propia cervecería de Leroy. A medida que avanzan, la trama revela que la cerveza no es solo un producto mal fabricado, sino el vehículo para un plan mucho más siniestro que involucra fuerzas ocultas y una falta total de respeto por la integridad biológica humana.
El guion de Templesmith destaca por su capacidad para equilibrar el humor negro con momentos de auténtico horror corporal. Wormwood es un antihéroe fascinante: es culto, arrogante y profundamente pragmático. Su perspectiva como entidad milenaria le permite observar la degradación humana con una mezcla de lástima y diversión, lo que otorga al cómic un tono único donde lo sagrado y lo profano se dan la mano constantemente.
Visualmente, Leroy's Special Brew es una exhibición del estilo distintivo de Templesmith. Su arte, caracterizado por trazos nerviosos, texturas orgánicas y una paleta de colores que oscila entre los verdes biliosos, los púrpuras profundos y los naranjas industriales, crea una atmósfera opresiva y onírica. No se trata de un dibujo limpio o tradicional; es un caos controlado que refleja perfectamente la suciedad y la decadencia de la historia. Las representaciones de las mutaciones causadas por la cerveza son especialmente creativas, alejándose de los tropos habituales de los zombis para ofrecer algo mucho más surrealista y perturbador.
En resumen, este cómic es una pieza esencial para los amantes del terror contemporáneo que buscan algo alejado de los convencionalismos. Wormwood: Leroy's Special Brew no solo ofrece una historia de investigación sobrenatural sólida y entretenida, sino que también funciona como una crítica mordaz al consumismo y a la vulnerabilidad de la sociedad moderna, todo ello envuelto en una estética visual que es, en sí misma, una obra de arte del feísmo y la atmósfera *underground*. Es una lectura obligatoria para quienes disfrutan de personajes con carisma cínico y mundos donde lo bizarro es la norma cotidiana.