Backtrack, escrita por Brian Joines e ilustrada por Jake Elphick, es una obra que redefine el concepto de la carrera de supervivencia, alejándose de los tropos convencionales para sumergir al lector en una odisea multitemporal cargada de adrenalina y remordimiento. Publicada originalmente por Oni Press, esta serie se posiciona como una pieza indispensable para los amantes de la acción cinética y las narrativas de redención con tintes de ciencia ficción.
La trama se centra en Alyson Levy, una protagonista que se aleja del arquetipo de héroe impecable. Alyson es una antigua conductora de huidas para el crimen organizado, poseedora de un talento excepcional tras el volante, pero cuya carrera terminó de forma abrupta y trágica. Un error en su pasado resultó en una pérdida irreparable, dejándola sumida en la culpa y el aislamiento. Esta carga emocional no es solo un trasfondo, sino el motor que impulsa cada una de sus decisiones a lo largo de la historia.
La premisa arranca cuando Alyson es reclutada por una entidad enigmática y aparentemente omnipotente conocida como Tenebris. Este ser organiza una competición que trasciende las leyes de la física y las barreras del tiempo. El premio para el ganador no es gloria, dinero ni poder, sino algo mucho más codiciado y peligroso: la oportunidad de retroceder en el tiempo y corregir un único error del pasado. Para Alyson, esta es la única vía posible para obtener la redención y sanar la herida que define su existencia.
La competición se estructura en etapas, pero a diferencia de un rally convencional, los circuitos son épocas históricas y mundos fantásticos. Los participantes deben navegar por terrenos hostiles que varían drásticamente en cada número: desde selvas prehistóricas plagadas de depredadores extintos hasta campos de batalla futuristas o paisajes post-apocalípticos. Esta estructura episódica permite que el cómic explore diferentes géneros y estéticas, manteniendo siempre un ritmo frenético. No se trata solo de ser el más rápido, sino de sobrevivir a los peligros ambientales y a la hostilidad de los demás competidores.
El elenco de pilotos es diverso y está compuesto por individuos desesperados, cada uno con su propio pecado que desea borrar. Esta dinámica genera una tensión constante dentro y fuera de los vehículos. Las alianzas son frágiles y la desconfianza es la norma, ya que solo puede haber un ganador. El guion de Joines destaca al dar profundidad a estos personajes secundarios, permitiendo que el lector comprenda sus motivaciones sin necesidad de extensos monólogos, utilizando la acción y el conflicto directo para revelar sus personalidades.
Visualmente, el trabajo de Jake Elphick es el complemento perfecto para