Spawn/WildC.A.T.S. es una miniserie de cuatro números publicada originalmente en 1996 por Image Comics. Este evento no es un crossover convencional de la época; se distingue por reunir a la creación máxima de Todd McFarlane, Spawn, con el equipo de operaciones encubiertas de Jim Lee, los WildC.A.T.S., bajo la pluma de uno de los guionistas más influyentes de la historia del medio: Alan Moore. Con el arte de Scott Clark, la obra se aleja de los enfrentamientos gratuitos para ofrecer una epopeya de ciencia ficción y fantasía oscura que atraviesa los siglos.
La premisa arranca en un futuro desolador, concretamente en el siglo XXX. El mundo que conocemos ha dejado de existir, transformándose en una pesadilla urbana y gótica gobernada por un ser omnipotente y cruel conocido como el "Amo". Este dictador ha erradicado casi toda resistencia, utilizando los poderes del Infierno para subyugar a la humanidad y a cualquier raza alienígena. Los pocos supervivientes de los WildC.A.T.S. originales, ahora convertidos en una resistencia desesperada y mermada, descubren que la clave para derrocar este régimen no se encuentra en su presente, sino en el pasado.
La narrativa se estructura como un viaje a través del tiempo con un objetivo magnicida: asesinar al Amo antes de que ascienda al poder. Sin embargo, el problema radica en la identidad de este tirano. Las pistas conducen directamente a Al Simmons, el Hellspawn de finales del siglo XX. Para los WildC.A.T.S. del futuro, Spawn no es un antihéroe atormentado, sino la semilla de la destrucción absoluta.
A medida que la historia se desplaza al presente (la década de los 90), el equipo de los WildC.A.T.S. de esa era —compuesto por Spartan, Zealot, Grifter, Voodoo, Maul y Warblade— se ve arrastrado a un conflicto que no comprenden del todo. Se encuentran con un Spawn que está en la cima de su confusión existencial, luchando contra las fuerzas del Cielo y el Infierno en los callejones de Nueva York. El choque entre el grupo de operaciones tácticas y el engendro infernal es inevitable, pero Moore utiliza este enfrentamiento para cuestionar la naturaleza del destino y el libre albedrío.
Uno de los puntos más destacados del cómic es su ambición cronológica. La trama no se limita a dos épocas; los personajes viajan a través de distintos periodos históricos, incluyendo una incursión en la época medieval. En cada salto temporal, Moore explora cómo la presencia de Spawn y la tecnología de los WildC.A.T.S. alteran el tejido de la realidad, creando paradojas que amenazan con desmoronar la existencia misma.
El guion de Alan Moore eleva el material original. Mientras que muchos crossovers de los 90 se centraban exclusivamente en la acción espectacular, aquí encontramos una reflexión sobre la corrupción del poder. Moore dota a Spawn de una voz interna densa y poética, mientras que a los WildC.A.T.S. los trata como soldados atrapados en una guerra cósmica que supera sus capacidades tecnológicas. La dinámica entre la magia oscura de Simmons y la ciencia ficción de los Kherubim y Daemonitas crea un contraste fascinante que define la estética de la obra.
Visualmente, Scott Clark entrega un trabajo que encapsula el espíritu de Image Comics de mediados de los 90: figuras hipermusculosas, detalles intrincados en las armaduras y una atmósfera cargada de sombras. No obstante, bajo la dirección de Moore, el diseño de las páginas se vuelve más narrativo, utilizando composiciones que refuerzan la sensación de caos temporal y la magnitud del imperio del Amo en el futuro.
En resumen, Spawn/WildC.A.T.S. es una pieza fundamental para entender la evolución de Image Comics. Es una historia de advertencia sobre cómo las buenas intenciones pueden pavimentar el camino hacia el abismo. A través de una estructura deudora de las grandes sagas de viajes en el tiempo,