La serie de cómics "Las 7 Maravillas" (*Les 7 Merveilles*), publicada originalmente por la editorial francesa Delcourt y guionizada en su totalidad por Luca Blengino, es una de las obras de ficción histórica más ambiciosas y mejor estructuradas del panorama de la *bande dessinée* contemporánea. La premisa es tan clara como monumental: dedicar un volumen independiente a cada una de las siete maravillas del mundo antiguo, utilizando estos hitos arquitectónicos no solo como escenario, sino como el eje central sobre el cual pivotan relatos de intriga, política, drama y ambición humana.
A diferencia de un tratado histórico o un documental ilustrado, la serie opta por la narrativa de género. Cada tomo es autoconclusivo y cuenta con un equipo artístico diferente, lo que permite que cada maravilla tenga una identidad visual y un tono narrativo propio, adaptado a la época y al mito que representa.
El recorrido comienza con La Estatua de Zeus en Olimpia. Ambientada en el año 432 a.C., la historia se centra en el escultor Fidias. Tras ser acusado de malversación en Atenas, el artista busca redención creando una obra que desafíe a los dioses. El cómic explora la presión creativa y las conspiraciones políticas que rodean la construcción de la efigie criselefantina, mostrando que incluso la belleza más pura nace de un entorno de corrupción.
El segundo volumen nos traslada a Los Jardines Colgantes de Babilonia. Aquí, Blengino teje una trama de espionaje y romance en la corte de Nabucodonosor II. La maravilla se presenta como un símbolo de amor, pero también como un desafío técnico imposible que pone a prueba la lealtad de quienes deben mantener el secreto de su funcionamiento hídrico en medio de un desierto hostil.
En El Faro de Alejandría, la serie vira hacia el suspense. La inmensa torre no es solo una guía para los navegantes, sino el escenario de una investigación criminal. A través de sus niveles y su complejo sistema de espejos, el lector descubre cómo la luz de la razón y la ciencia de la época helenística intentan imponerse sobre las sombras de la superstición y el asesinato.
El Templo de Artemisa en Éfeso aborda uno de los temas más fascinantes de la antigüedad: la búsqueda de la inmortalidad a través de la infamia. El relato se centra en la figura de Eróstrato y su obsesión por destruir la joya de Jonia para que su nombre sea recordado por siempre. Es un estudio psicológico sobre la envidia y el valor del patrimonio cultural frente al ego individual.
Con El Mausoleo de Halicarnaso, la narrativa se vuelve más solemne y melancólica. Se explora el dolor de la reina Artemisia tras la muerte de su esposo, Mausolo, y cómo el deseo de perpetuar un recuerdo puede llevar a la creación de una estructura que desafía la escala humana, convirtiéndose en el estándar para todos los monumentos funerarios venideros.
El Coloso de Rodas se sitúa en un contexto de guerra y asedio. Tras la victoria de los rodios sobre Demetrio Poliorcetes, la construcción de la estatua de Helios se narra como un acto de propaganda y orgullo nacional. El cómic detalla los desafíos de ingeniería de fundir toneladas de bronce y la fragilidad de un gigante que, a pesar de su tamaño, está destinado a ser efímero.
Finalmente, la serie cierra con La Gran Pirámide de Giza. Al ser la única maravilla que aún permanece en pie, el guion juega con la atemporalidad y el misterio. Se ale