La adaptación al cómic de Dragonlance: Legends (conocida en español como *Leyendas de la Dragonlance*) representa el traslado al noveno arte de la que es, para la crítica y los aficionados, la cima narrativa del universo de Krynn. Basada en la trilogía de novelas escrita por Margaret Weis y Tracy Hickman, esta obra se aleja de la épica coral de la "Guerra de la Lanza" para centrarse en un conflicto mucho más íntimo, oscuro y complejo: la ambición de Raistlin Majere y el vínculo inquebrantable, aunque tóxico, con su hermano gemelo Caramon.
La trama del cómic arranca un par de años después de la derrota de los ejércitos de Takhisis. La paz reina en el mundo, pero Raistlin Majere, ahora el túnica negra más poderoso que ha pisado la Torre de la Alta Hechicería, no está satisfecho. Su objetivo no es el dominio terrenal, sino la divinidad. El cómic narra su audaz y blasfemo plan para entrar en el Abismo y desafiar a la Reina de la Oscuridad en su propio terreno, con la intención de ocupar su lugar en el panteón de los dioses.
Para lograr este fin, la narrativa utiliza el recurso del viaje en el tiempo, llevando a los protagonistas a la época de Istar, justo antes del Cataclismo que cambió la faz del mundo. Este escenario permite al cómic desplegar una riqueza visual notable, mostrando el esplendor de una civilización a punto de ser aniquilada por su propia soberbia. En este contexto, Raistlin debe suplantar a un antiguo archimago, Fistandantilus, para aprender los secretos necesarios para su ascensión.
El núcleo emocional de la obra reside en el triángulo de personajes que emprenden este viaje. Por un lado, tenemos a Raistlin, cuya fragilidad física contrasta con una voluntad de hierro y una crueldad nacida del resentimiento. Por otro, Caramon Majere, quien al inicio de la historia se presenta como un hombre roto, sumido en el alcoholismo y la depresión tras ser abandonado por su hermano; su arco de redención y su lucha por recuperar su identidad como guerrero es el corazón humano del relato. Finalmente, se une a ellos Crysania, una clériga de Paladine cuya fe inquebrantable y pureza son puestas a prueba por la manipulación de Raistlin, quien la necesita para abrir las puertas del Abismo.
A diferencia de otras adaptaciones de fantasía, el cómic de *Legends* destaca por su tono sombrío. No se trata de una búsqueda heroica tradicional, sino de una tragedia griega ambientada en un entorno de espada y brujería. La narrativa visual enfatiza la atmósfera opresiva de la ambición de Raistlin, utilizando el contraste entre las luces divinas de Istar y las sombras que proyecta la magia negra. El guion logra condensar la densa trama de las novelas sin perder los matices psicológicos que definen a los gemelos, explorando temas como el determinismo, el sacrificio y la naturaleza del mal.
El cómic también da espacio a personajes secundarios esenciales, como el kender Tasslehoff Burrfoot, cuya presencia aporta el contrapunto necesario de ligereza, pero que termina desempeñando un papel crucial en las grietas del tiempo. A través de sus viñetas, asistimos no solo a duelos mágicos de escala épica, sino también a la recreación de momentos históricos clave de la cronología de Dragonlance, como las Guerras de la Puerta de los Enanos.
En resumen, *Dragonlance: Legends* es una obra fundamental para entender la evolución del género en el cómic. Es la crónica de una caída