La adaptación al cómic de 'The Strain', publicada por Dark Horse Comics, es una traslación visceral y meticulosa de la "Trilogía de la Oscuridad" coescrita por Guillermo del Toro y Chuck Hogan. Bajo la dirección narrativa del guionista David Lapham y el arte distintivo de Mike Huddleston, esta obra se aleja de las convenciones románticas del género vampírico para abrazar un horror biológico, crudo y procedimental que redefine el mito del no-muerto para el siglo XXI.
La premisa arranca con un evento catastrófico y silencioso: un Boeing 777 aterriza en el Aeropuerto Internacional JFK de Nueva York y, tras tocar pista, se detiene por completo, apagando sus motores y sistemas de comunicación. No hay señales de vida a bordo. Ante la sospecha de un ataque biológico o una epidemia viral, las autoridades convocan al Dr. Ephraim Goodweather, jefe del Proyecto Canario del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Al entrar en la aeronave, Goodweather y su equipo descubren una escena dantesca: cientos de pasajeros muertos en sus asientos, sin signos de violencia, pero con una extraña anomalía biológica en común. Sin embargo, la situación se complica cuando descubren que cuatro de los pasajeros han sobrevivido milagrosamente, aunque no recuerdan nada de lo sucedido.
El cómic establece rápidamente una atmósfera de tensión creciente. Mientras Ephraim intenta aplicar el rigor científico para contener lo que parece ser un brote viral, la narrativa introduce a Abraham Setrakian, un anciano superviviente del Holocausto y actual prestamista en Harlem. Setrakian posee un conocimiento ancestral y oscuro sobre la verdadera naturaleza de la amenaza: no se trata de un virus convencional, sino de una infestación parasitaria de origen antiguo. La llegada del avión no fue un accidente, sino el desembarco de "El Maestro", una entidad ancestral que busca subyugar a la humanidad utilizando Nueva York como zona cero para una pandemia global.
Uno de los puntos más fuertes de esta versión en viñetas es la representación de los vampiros, aquí denominados *strigoi*. Lapham y Huddleston respetan la visión de Del Toro, alejándose de la estética gótica tradicional. Los *strigoi* de 'The Strain' son criaturas biológicamente repulsivas: pierden su humanidad, su cabello y sus órganos reproductores, siendo reemplazados por un sistema circulatorio basado en una sangre blanca capilar y un apéndice retráctil bajo la lengua que utilizan para alimentarse e infectar a sus víctimas con gusanos capilares. Esta aproximación científica al monstruo dota al cómic de un realismo perturbador.
El arte de Mike Huddleston es fundamental para la identidad de la obra. Su estilo no es estático; utiliza una paleta de colores que evoluciona según el tono de la escena. Los momentos de investigación científica en el CDC están bañados en azules fríos y grises estériles, mientras que las apariciones de las criaturas y los recuerdos del pasado de Setrakian en los campos de concentración estallan en rojos, ocres y sombras densas. La narrativa visual de Huddleston logra capturar la escala del colapso social de una metrópolis como Nueva York, mostrando cómo la burocracia y la incredulidad humana facilitan la propagación del caos.
A medida que la trama avanza, el cómic expande su enfoque para incluir a personajes secundarios vitales, como Vasiliy Fet, un exterminador de plagas que aporta una perspectiva pragmática a la lucha, y Nora Martinez, colega de Ephraim que lucha por reconciliar su ética médica con la necesidad de una violencia extrema para sobrevivir. La estructura de la serie se divide en tres arcos principales que corresponden a los libros: *The Strain*, *The Fall* y *The Night Eternal*, permitiendo que