El Oro y la Sangre

El Oro y la Sangre (*L'Or et le Sang*) es una de las obras más ambiciosas y crudas del cómic europeo contemporáneo, fruto de la colaboración entre los guionistas Fabien Nury y Maurin Defrance, y los dibujantes Merwan y Fabien Bedouel. Publicada originalmente en cuatro tomos, esta epopeya histórica se aleja de los romanticismos bélicos para ofrecer un relato visceral sobre la amistad, la ambición y la búsqueda de un destino propio en un mundo que se desmorona.

La narrativa arranca en el lodo y la desesperación de las trincheras de la Primera Guerra Mundial, en 1914. Allí coinciden dos hombres que, en cualquier otra circunstancia, jamás habrían cruzado palabra: Calixte de Pinteville, un aristócrata refinado y algo ingenuo, y Léon Matilo, un corso rudo, curtido en los bajos fondos y con un instinto de supervivencia feroz. A pesar de sus abismales diferencias de clase y temperamento, el horror compartido del frente forja entre ellos un vínculo inquebrantable. En un arrebato de nihilismo y esperanza, ambos sellan un pacto de sangre: si logran salir con vida de aquel matadero, abandonarán la vieja y decadente Europa para buscar su propia fortuna y libertad en el norte de África, concretamente en las montañas del Rif.

El núcleo de la obra no es solo la guerra, sino la incapacidad de estos hombres para reintegrarse en una sociedad civil que ya no reconocen. Tras el armisticio, Calixte y Léon descubren que son "muertos en vida" para sus familias y su patria. Cumpliendo su promesa, se embarcan hacia Marruecos, un territorio convulso donde las tribus bereberes lideradas por Abd el-Krim comienzan a alzarse contra el protectorado español y francés. Es aquí donde el título cobra todo su sentido: la búsqueda del oro (la riqueza, el poder, el estatus de reyes entre salvajes) se entrelaza inevitablemente con la sangre (la violencia necesaria para conquistar y mantener ese sueño).

A diferencia de otros relatos de aventuras coloniales, *El Oro y la Sangre* no presenta a sus protagonistas como héroes salvadores. Son hombres profundamente dañados, movidos por el egoísmo y una sed de gloria que roza la locura. La obra explora con maestría la transición de estos personajes: de soldados supervivientes a traficantes de armas y, finalmente, a líderes insurgentes integrados en la cultura rifeña. La transformación de Calixte, que busca una redención mística, y la de Léon, que busca el control material, crea una tensión constante que sostiene el interés durante todo el relato.

En el apartado visual, el trabajo conjunto de Merwan y Bedouel es excepcional. El dibujo huye del detalle preciosista para centrarse en la expresividad y el dinamismo. El trazo es nervioso, a veces sucio, ideal para transmitir la asfixia de las trincheras y la aridez abrasadora del desierto marroquí. La paleta de colores juega un papel narrativo fundamental, contrastando los grises y marrones de la guerra europea con los ocres, amarillos y azules intensos del Rif, simbolizando el paso de la muerte estancada a una vida peligrosa pero vibrante.

La obra destaca también por su rigor histórico al retratar la Guerra del Rif, un conflicto a menudo olvidado por la historiografía europea pero fundamental para entender el siglo XX. Sin embargo, el contexto histórico nunca asfixia la trama humana. El guion de Nury y Defrance es preciso, con diálogos cortantes y una estructura que maneja los saltos temporales con gran fluidez, permitiendo al lector ser testigo de la evolución psicológica de los protagonistas a lo largo de los años.

En definitiva, *El Oro y la Sangre* es un relato crepuscular sobre la "generación perdida". Es una historia de piratería moderna, de choque de civilizaciones y, por encima de todo, de una amistad forjada en el fuego que intenta encontrar un lugar en un mundo que ya no tiene espacio para los aventureros. Es una lectura imprescindible para quienes buscan un cómic adulto, con peso político y una carga emocional que perdura mucho después de cerrar el último volumen.

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