Star Wars – Legado

Star Wars: Legado (Legacy), escrita por John Ostrander e ilustrada por Jan Duursema, representa uno de los periodos más audaces y distintivos de lo que hoy conocemos como el sello *Legends*. Publicada originalmente por Dark Horse Comics entre 2006 y 2010, esta serie se aleja de la zona de confort de la trilogía original para situarse aproximadamente 130 años después de la Batalla de Yavin. En este escenario, la galaxia ha cambiado drásticamente: los héroes de la Rebelión son figuras de leyenda y el equilibrio de poder ha colapsado en una estructura política y militar mucho más cínica y fragmentada.

La trama nos presenta una galaxia dividida en tres facciones principales: los restos de la Alianza Galáctica, el Imperio de Roan Fel y una nueva y temible encarnación de la Orden Sith. A diferencia de la Regla de Dos establecida por Darth Bane, esta nueva orden, conocida como el "Único Sith", está liderada por el enigmático Darth Krayt. Bajo su mando, cientos de Sith operan con una disciplina militar absoluta, priorizando la lealtad al grupo sobre la ambición individual, lo que les permite derrocar a la Alianza Galáctica y traicionar al Imperio Fel para tomar el control del Trono de Coruscant.

En el centro de este caos se encuentra el protagonista, Cade Skywalker. Sin embargo, Cade no es el héroe arquetípico que el apellido sugiere. Tras presenciar la masacre de la Orden Jedi en el Templo de Ossus siendo apenas un niño, Cade reniega de su herencia y de la Fuerza. Se convierte en un cazarrecompensas y pirata de moral ambigua que utiliza drogas para bloquear las visiones del pasado y las apariciones de sus ancestros. Su único objetivo es sobrevivir en una galaxia que considera rota, evitando a toda costa la responsabilidad que conlleva su linaje. Cade representa la antítesis del viaje del héroe tradicional; es un hombre atormentado que prefiere el anonimato de los bajos fondos antes que convertirse en el símbolo de esperanza que la galaxia necesita.

El conflicto motor de la serie es la persecución de Cade por parte de las fuerzas de Darth Krayt. El Lord Sith, cuya vida se extiende de forma antinatural, busca a un Skywalker no por su potencial destructivo, sino por una habilidad única en la Fuerza que Cade posee: el poder de sanar heridas mortales y traer a personas del borde de la muerte. Krayt necesita este don para estabilizar su propio cuerpo, que está siendo consumido por una infección biotecnológica. Esta dinámica crea un juego de gato y ratón donde el destino de la galaxia depende de un hombre que no quiere ser salvado ni salvar a nadie.

Un elemento distintivo de *Legado* es la introducción de los Caballeros Imperiales. Estos son usuarios de la Fuerza que sirven exclusivamente al Emperador exiliado, Roan Fel. No son Jedi ni Sith; su lealtad es política y filosófica hacia la figura del soberano, lo que añade una capa de complejidad gris a la narrativa. La serie explora cómo estas tres facciones —Jedi en la clandestinidad, Caballeros Imperiales y Sith— deben navegar alianzas incómodas y traiciones constantes.

Visualmente, el trabajo de Jan Duursema define la era con una estética "sucia" y desgastada, que recuerda al tono de *A New Hope* pero con una sensibilidad más oscura y moderna. El diseño de los nuevos Sith, con sus tatuajes rojos y negros y armaduras de coral orgánico, rompe con la estética clásica para ofrecer algo visualmente agresivo.

En resumen, *Star Wars: Legado* es una exploración sobre el peso del destino y la posibilidad de redención en un entorno donde las líneas entre el bien y el mal se han difuminado. Es una obra que cuestiona si una sola persona puede realmente escapar de su herencia y si las instituciones, ya sean los Jedi o el Imperio, son capaces de evolucionar para sobrevivir a un mal que se ha adaptado a los nuevos tiempos. Es, ante todo, la historia de un Skywalker que debe decidir si seguir huyendo o aceptar que su apellido es la única chispa capaz de encender una rebelión contra la oscuridad absoluta.

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