Avance rapido

Avance rápido, la obra del autor valenciano Paco Roca, representa un punto de inflexión fundamental en la trayectoria de uno de los historietistas más influyentes del panorama contemporáneo español. Publicada originalmente como una recopilación de historias cortas —muchas de ellas aparecidas previamente en revistas emblemáticas como *El Víbora*—, esta obra funciona como un crisol donde se funden las inquietudes temáticas y el refinamiento estético que más tarde definirían obras maestras como *Arrugas* o *Los surcos del azar*.

Desde una perspectiva técnica y narrativa, el cómic se estructura como una antología de relatos breves que, a pesar de su aparente independencia, mantienen una cohesión interna inquebrantable. El eje vertebrador es, como sugiere el título, el concepto del tiempo y la percepción humana del mismo. Roca utiliza la metáfora del "avance rápido" —un término heredado de la era analógica del vídeo— para explorar la vertiginosa velocidad de la vida moderna, la ansiedad por el futuro y la melancolía por lo que se deja atrás sin haber sido plenamente procesado.

La sinopsis nos sitúa en un entorno urbano, a menudo gris y alienante, donde personajes corrientes se enfrentan a situaciones que rozan lo surrealista o lo existencial. No hay aquí grandes epopeyas ni héroes de capa y espada; el foco se pone en el oficinista, el artista frustrado, el anciano que observa el cambio del mundo o el joven que intenta encontrar su lugar en una sociedad que no se detiene. A través de estas microhistorias, el autor disecciona la soledad del individuo en la multitud y la dificultad de establecer conexiones genuinas en un mundo hiperconectado pero emocionalmente distante.

Uno de los aspectos más destacados de Avance rápido es la experimentación narrativa. Paco Roca demuestra un dominio absoluto del lenguaje secuencial, utilizando el ritmo de las viñetas para dilatar o comprimir el tiempo a voluntad del relato. En algunas historias, el autor prescinde casi por completo del texto, confiando en la expresividad de sus personajes y en una composición de página limpia y equilibrada. Es aquí donde se empieza a vislumbrar su transición desde un estilo más deudor del *underground* hacia la "línea clara" europea, caracterizada por un trazo preciso y una legibilidad impecable que no sacrifica la profundidad psicológica.

El tratamiento del color también merece un análisis detallado. Roca emplea paletas cromáticas que no solo ambientan la escena, sino que actúan como indicadores emocionales. Los tonos apagados y las sombras bien definidas refuerzan esa sensación de introspección y, en ocasiones, de sutil desesperanza que impregna los relatos. Sin embargo, siempre hay espacio para la ironía y un humor agridulce que sirve como válvula de escape ante la crudeza de la realidad cotidiana.

Temáticamente, el cómic aborda la tecnología no como un elemento de ciencia ficción, sino como una prótesis social que altera nuestra forma de recordar y de vivir el presente. La obra reflexiona sobre cómo las herramientas que supuestamente deberían facilitarnos la vida acaban, en muchos casos, acelerando nuestra obsolescencia emocional. Es una crítica social elegante, que no recurre al panfleto, sino que invita al lector a mirarse en el espejo de las viñetas.

En conclusión, Avance rápido es una pieza esencial para entender la evolución del cómic de autor en España. Es una obra que captura el espíritu de una época de transición —el paso del siglo XX al XXI— y que mantiene una vigencia asombrosa. Para el lector, enfrentarse a estas páginas supone un ejercicio de pausa necesaria; es una invitación a detener ese "avance rápido" en el que estamos sumergidos para observar, con la mirada lúcida de Paco Roca, los pequeños detalles que conforman la complejidad de la existencia humana. Sin artificios ni giros de guion innecesarios, el cómic se sostiene sobre la solidez de sus ideas y la maestría de su ejecución visual.

Deja un comentario