El Nuevo Tarzan

El Nuevo Tarzán: El renacimiento del Rey de la Selva en el noveno arte

La cabecera titulada *El Nuevo Tarzán* representa uno de los hitos más significativos en la historia de la traslación del mito de Edgar Rice Burroughs al lenguaje de las viñetas. Aunque el personaje había gozado de una salud envidiable en los periódicos y en etapas previas de editoriales como Dell o Gold Key, esta etapa —identificada principalmente con la labor de Joe Kubert para DC Comics y distribuida masivamente en español por Editorial Novaro— supuso una ruptura estética y narrativa que redefinió al héroe para las generaciones modernas.

La premisa de la obra nos devuelve a las raíces literarias del personaje, alejándose de la imagen edulcorada o simplista proyectada por las adaptaciones cinematográficas de mediados del siglo XX. El cómic narra la odisea de John Clayton III, Lord Greystoke, quien tras la muerte de sus padres en la costa africana, es adoptado por una tribu de simios conocidos como los Mangani. La narrativa no se limita a la supervivencia física, sino que profundiza en la dualidad de un hombre que posee la herencia de la aristocracia británica y el instinto de un depredador alfa.

Desde el punto de vista argumental, *El Nuevo Tarzán* destaca por su fidelidad a las novelas originales. El lector es testigo de la evolución del protagonista: desde su aprendizaje de las leyes de la selva y el dominio del lenguaje de los grandes simios, hasta su primer contacto con la civilización a través de los libros encontrados en la cabaña de sus padres. La obra explora con maestría el concepto del "buen salvaje" enfrentado a la corrupción y la codicia de los hombres que llegan al continente africano buscando tesoros o gloria.

El apartado artístico es, sin duda, el pilar fundamental de esta edición. La labor de Joe Kubert (y otros artistas que siguieron su estela) dota a la selva de una personalidad propia. No es un escenario estático, sino un entorno hostil, vibrante y peligroso. El dibujo se caracteriza por un trazo sucio, enérgico y profundamente orgánico que captura la musculatura en tensión, el movimiento frenético entre las lianas y la ferocidad de los encuentros con la fauna local. La anatomía de Tarzán en estas páginas huye de la perfección estatuaria para mostrar a un hombre marcado por las cicatrices, cuya agilidad es el resultado de una lucha constante por la vida.

Narrativamente, el cómic emplea un ritmo cinematográfico, con un uso magistral de las sombras y la composición de página para generar tensión. Las historias suelen estructurarse en arcos que combinan la aventura pura con elementos de fantasía pulp, como el descubrimiento de ciudades perdidas (la mítica Opar), civilizaciones olvidadas en el tiempo y el misticismo de las tribus locales. Sin embargo, el núcleo de la trama siempre permanece anclado en la psicología de Tarzán: un individuo que no pertenece plenamente a ningún mundo y que actúa como el equilibrio necesario entre la naturaleza indómita y el avance, a veces destructivo, del hombre blanco.

Otro aspecto relevante de *El Nuevo Tarzán* es el tratamiento de los personajes secundarios. Jane Porter no es presentada simplemente como una damisela en apuros, sino como una mujer con voluntad propia cuya presencia desafía la cosmovisión del protagonista. Asimismo, la relación de Tarzán con los animales se aleja del sentimentalismo; existe un respeto basado en la jerarquía y la fuerza, donde la comunicación no verbal juega un papel crucial en la narrativa visual.

En conclusión, *El Nuevo Tarzán* es una obra imprescindible para entender la evolución del cómic de aventuras. Es una descripción cruda y fascinante de la lucha por la identidad, envuelta en una atmósfera de exotismo y peligro. Para el lector contemporáneo, este título sigue siendo la puerta de entrada definitiva a la visión más pura de Burroughs, despojada de artificios y centrada en la esencia de un hombre que se convirtió en leyenda entre las sombras de la jungla.

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