El Planeta de los Simios

La traslación de *El Planeta de los Simios* al noveno arte no es simplemente una adaptación de las películas originales, sino una expansión profunda y multifacética de un universo donde la jerarquía evolutiva se ha invertido. A lo largo de las décadas, diversas editoriales han tomado el testigo, pero es en las etapas de Marvel Comics (especialmente en los años 70) y más recientemente en Boom! Studios, donde la franquicia ha encontrado su verdadera voz narrativa, explorando rincones que el cine, por presupuesto o tiempo, no pudo alcanzar.

La premisa fundamental de los cómics se sitúa en un futuro distópico donde el ser humano ha caído en la barbarie y el silencio, mientras que los simios han erigido una civilización compleja, teocrática y rígidamente estratificada. Sin embargo, a diferencia de las versiones cinematográficas, el cómic utiliza su libertad visual para mostrar la escala global de este cambio. La narrativa no se limita a la Zona Prohibida; se extiende a ciudades sumergidas, desiertos radiactivos y las intrigas políticas dentro del Alto Consejo Simio.

En la etapa clásica de Marvel, bajo el sello Curtis Magazines, el guionista Doug Moench y artistas como Mike Ploog establecieron un tono sombrío y filosófico. Aquí, la historia se aleja a menudo de los astronautas perdidos para centrarse en personajes nativos de ese mundo. Un arco argumental recurrente es la lucha de aquellos que cuestionan el dogma de los Rollos Sagrados. Los cómics presentan una sociedad dividida en castas inamovibles: los gorilas representan el brazo ejecutor y militar; los orangutanes son los guardianes de la fe, la ley y la historia; y los chimpancés actúan como la clase intelectual, científica y, a menudo, la semilla de la rebelión.

La sinopsis general de estas obras suele seguir a protagonistas que se encuentran atrapados entre dos mundos. Por un lado, humanos que conservan vestigios de inteligencia y luchan por la supervivencia en un entorno hostil que los considera plagas. Por otro, simios que, movidos por la curiosidad científica o la empatía, arriesgan su posición social para descubrir la verdad sobre el origen de su especie y el pasado de la Tierra. Esta tensión constante genera un thriller político y social donde el racismo, el fanatismo religioso y el miedo a lo desconocido son los motores principales del conflicto.

En la era moderna, especialmente con las series publicadas por Boom! Studios, el enfoque se ha desplazado hacia los años previos a la llegada de los astronautas humanos. Estas historias funcionan como crónicas de una caída anunciada, narrando cómo la sociedad simia se consolidó y cómo las tensiones internas entre las tres castas principales casi llevan a la civilización al colapso antes de que el hombre volviera a ser una amenaza. Se explora la ética de la experimentación, la gestión de los recursos en un mundo post-apocalíptico y la inevitable corrupción del poder.

Visualmente, el cómic de *El Planeta de los Simios* ha evolucionado desde el blanco y negro atmosférico y detallado de los años 70, que recordaba al cine de terror y ciencia ficción clásica, hasta el dinamismo contemporáneo con paletas de colores terrosos y diseños de producción que otorgan a las ciudades simias una arquitectura brutalista y orgánica.

En definitiva, el cómic de *El Planeta de los Simios* es un estudio antropológico disfrazado de aventura de ciencia ficción. No se trata solo de ver a animales hablando, sino de observar un espejo deformado de nuestra propia historia. Es una obra que cuestiona la naturaleza de la civilización y el destino de una humanidad que, en su arrogancia, sembró las semillas de su propia obsolescencia. Para el lector, representa una oportunidad de explorar un mundo vasto, peligroso y moralmente gris, donde la línea entre el héroe y el villano depende enteramente de qué especie esté escribiendo la historia.

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