Muchacho, obra escrita e ilustrada por el autor francés Emmanuel Lepage, se erige como uno de los pilares de la novela gráfica europea contemporánea. Publicada originalmente en dos volúmenes entre 2004 y 2006 por la editorial Dupuis (dentro de su prestigiosa colección *Aire Libre*), la obra es un relato iniciático denso, político y profundamente humano que utiliza el contexto histórico de la Revolución Sandinista como telón de fondo para una transformación personal irreversible.
La historia se sitúa en la Nicaragua de 1976, durante los estertores de la dictadura de Anastasio Somoza. El protagonista es Gabriel de la Serna, un joven seminarista perteneciente a la alta burguesía de Managua. Gabriel no es solo un hombre de fe en formación, sino también un artista dotado de una sensibilidad excepcional para el dibujo y la pintura. Su linaje lo sitúa en el lado privilegiado del conflicto: su padre es un alto mando militar leal al régimen, lo que garantiza a Gabriel una vida de comodidades y una visión del mundo filtrada por los intereses de la casta gobernante.
El motor de la trama se pone en marcha cuando Gabriel es enviado por sus superiores eclesiásticos a un remoto pueblo en la selva, San Juan de la Selva, con el encargo de pintar un mural en la iglesia local. La misión parece sencilla: plasmar la iconografía religiosa tradicional para inspirar devoción en los campesinos. Sin embargo, este viaje físico supone el inicio de un viaje interior que desmantelará todas sus certezas.
Al llegar a la comunidad rural, Gabriel se enfrenta por primera vez a la realidad cruda del país que creía conocer. El contraste entre la opulencia de la capital y la miseria extrema de los campesinos actúa como el primer catalizador de su cambio. En San Juan de la Selva, el joven artista entra en contacto con la Teología de la Liberación, una corriente que propone una Iglesia comprometida con los pobres y la justicia social, alejándose de la jerarquía eclesiástica cómplice del poder dictatorial.
A medida que Gabriel avanza en su mural, su estilo artístico comienza a mutar. Influenciado por la vitalidad y el sufrimiento de la gente que lo rodea, abandona la rigidez académica para abrazar un arte más visceral y auténtico. Este despertar estético corre paralelo a un despertar político y personal. El protagonista empieza a cuestionar la legitimidad del régimen que su padre defiende y se ve atraído, casi de forma inevitable, por el movimiento guerrillero que opera en la clandestinidad.
La narrativa de Lepage no se limita al conflicto bélico o ideológico. *Muchacho* es, ante todo, una exploración de la identidad. Gabriel debe lidiar con sus propios deseos reprimidos y con el descubrimiento de su sexualidad en un entorno donde la masculinidad y la religión imponen normas asfixiantes. La búsqueda de su "yo" auténtico lo obliga a romper los lazos con su familia y su pasado, asumiendo los riesgos que conlleva la disidencia en un estado policial.
Visualmente, el cómic es una obra maestra del realismo pictórico. Emmanuel Lepage utiliza una técnica de color directo con acuarelas que dota a la obra de una atmósfera orgánica y vibrante. La selva nicaragüense no es solo un escenario, sino un personaje vivo, retratado con una paleta de verdes, ocres y rojos que transmiten tanto la belleza del paisaje como la violencia latente del entorno. El manejo de la luz es fundamental: desde la penumbra de las iglesias hasta la luminosidad cegadora del trópico, cada viñeta refuerza el estado emocional del protagonista.
El guion destaca por su equilibrio. Lepage evita el panfleto político simplista para centrarse en las contradicciones humanas. Los personajes secundarios, desde los guerrilleros hasta los habitantes del pueblo, están dotados de matices que huyen del arquetipo. La obra plantea preguntas incómodas sobre el papel del arte en la revolución: ¿puede una pintura cambiar la realidad o es solo un refugio estético?
En conclusión, *Muchacho* es una obra imprescindible que trasciende el género histórico. Es un relato sobre la pérdida de la inocencia, el compromiso ético y la capacidad del individuo para reinventarse a través del arte