Assassin’s Creed Vol1

Assassin’s Creed Vol. 1: Prueba de Fuego (Trial by Fire)

La incursión de Titan Comics en el universo de *Assassin’s Creed* con este primer volumen, titulado *Prueba de Fuego*, marca un punto de inflexión en la narrativa transmedia de la franquicia. Escrito por Anthony Del Col y Conor McCreery, con arte de Neil Edwards, este cómic no se limita a ser un complemento de los videojuegos, sino que establece una identidad propia mediante la introducción de una nueva protagonista y la exploración de uno de los periodos más oscuros y fascinantes de la historia estadounidense: los juicios por brujería en Salem.

La historia se divide, fiel a la estructura de la saga, en dos líneas temporales entrelazadas. En la época contemporánea, conocemos a Charlotte Yeoman, una joven con un intelecto privilegiado pero con una vida carente de dirección. Charlotte es una entusiasta de las teorías de conspiración que vive frustrada por las injusticias del sistema moderno, sin saber que su propia herencia genética la vincula a una guerra milenaria. Su vida cambia radicalmente cuando es contactada por una célula de la Hermandad de los Asesinos, liderada por Xavier y la experimentada Galina Voronina. Los Asesinos necesitan acceder a sus recuerdos genéticos para localizar un Fragmento del Edén antes de que la Orden de los Templarios, operando a través de la corporación Abstergo, lo encuentre primero.

Charlotte es introducida en el Animus, el dispositivo que permite revivir las memorias de sus antepasados, y es transportada al año 1692, en la colonia de la Bahía de Massachusetts. Allí asume la perspectiva de Tom Stoddard, un Asesino cuya personalidad contrasta drásticamente con la de Charlotte. Mientras que ella es idealista y emocional, Stoddard es un hombre pragmático, frío y desencantado, cuya única prioridad es el cumplimiento de la misión, incluso si eso implica ignorar el sufrimiento de los inocentes que lo rodean.

El escenario de Salem está magistralmente aprovechado. El cómic utiliza la histeria colectiva y el fanatismo religioso de la época no solo como telón de fondo, sino como una herramienta de control social que los Templarios han sabido manipular. La trama se aleja de la visión simplista de "buenos contra malos" para mostrar una realidad donde la paranoia y el miedo son las armas más peligrosas. Stoddard, acompañado por la misteriosa Jennifer Quid, debe navegar por un entorno donde cualquier paso en falso puede llevar a la horca, mientras busca pistas sobre el artefacto oculto.

Narrativamente, el volumen destaca por el desarrollo de Charlotte. A diferencia de otros protagonistas de la franquicia que aceptan su destino con rapidez, Charlotte cuestiona constantemente los métodos de la Hermandad y la moralidad de su antepasado. Esta fricción entre la ética moderna de la protagonista y la brutalidad necesaria del siglo XVII aporta una capa de profundidad psicológica que eleva el guion. El lector experimenta el choque cultural y moral a través de los ojos de una mujer que se ve obligada a madurar a marchas forzadas mientras descubre que la libertad por la que luchan los Asesinos tiene un precio extremadamente alto.

En el apartado visual, Neil Edwards ofrece un dibujo dinámico y detallado. Su capacidad para recrear la atmósfera opresiva de los bosques de Massachusetts y la arquitectura colonial es notable. Las secuencias de acción son fluidas y mantienen el estilo acrobático característico de la franquicia, pero sin perder la crudeza de los combates cuerpo a cuerpo. El diseño de los personajes permite diferenciar claramente las personalidades, especialmente en las expresiones de Charlotte, que transmiten su transición de la confusión al empoderamiento.

*Assassin’s Creed Vol. 1: Prueba de Fuego* es una obra esencial para entender la expansión del lore de la serie. Logra equilibrar la exposición necesaria para los nuevos lectores con las referencias profundas que los seguidores veteranos esperan. Al centrarse en el conflicto humano dentro de un contexto histórico de injusticia, el cómic reafirma el núcleo temático de la saga: la lucha eterna entre el control absoluto y el libre albedrío, dejando claro que, en la guerra entre Asesinos y Templarios, la verdad suele estar oculta bajo capas de miedo y engaño.

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