Space 1999 de John Byrne

La adaptación al cómic de Space: 1999 (Espacio: 1999), realizada por el legendario autor John Byrne para la editorial Charlton Comics a mediados de los años 70, representa un hito fundamental tanto para los seguidores de la ciencia ficción televisiva como para los estudiosos de la narrativa gráfica. Este trabajo no solo es una traslación de un medio a otro, sino que constituye uno de los primeros peldaños en la meteórica carrera de Byrne, antes de que este redefiniera a los X-Men o a Los Cuatro Fantásticos.

La premisa del cómic se mantiene fiel al concepto original creado por Gerry y Sylvia Anderson. La historia se sitúa en la Base Lunar Alfa, una instalación científica y de defensa ubicada en la Luna. El 13 de septiembre de 1999, una acumulación masiva de residuos nucleares almacenados en la cara oculta del satélite sufre una explosión termonuclear de proporciones catastróficas. La magnitud del evento es tal que la Luna es expulsada de la órbita terrestre, lanzando a los 311 habitantes de la base a un viaje incontrolado y sin retorno a través del espacio profundo.

Bajo la batuta artística y, en ocasiones, narrativa de John Byrne, el cómic expande este universo de aislamiento y supervivencia. El enfoque de Byrne se centra en la figura del Comandante John Koenig, la doctora Helena Russell y el profesor Victor Bergman. A diferencia de otras adaptaciones de la época que se limitaban a replicar fotogramas, Byrne aprovecha las posibilidades del lenguaje secuencial para dotar a la serie de una escala épica que el presupuesto televisivo de los años 70 no siempre podía alcanzar.

Visualmente, el trabajo de Byrne en *Space: 1999* es un ejercicio de precisión técnica y dinamismo. El autor demuestra una fascinación casi obsesiva por la tecnología de la serie, especialmente por las icónicas naves Eagle (Águila). Sus dibujos de estas naves no son meras representaciones funcionales; están dotados de un nivel de detalle que enfatiza la naturaleza industrial y realista de la ciencia ficción británica de la época. Los paisajes lunares y las estructuras de la Base Alfa se presentan con una limpieza de línea que ya anticipaba el estilo pulcro y académico que caracterizaría al autor en la década de los 80.

En cuanto al desarrollo de la trama, el cómic se divide principalmente en dos formatos publicados por Charlton: la serie regular en color y la revista en blanco y negro (*Space: 1999 Magazine*). En ambos, Byrne logra capturar la atmósfera de "horror existencial" y misterio metafísico que definía a la serie original. Los protagonistas se enfrentan a fenómenos espaciales inexplicables, civilizaciones alienígenas decadentes y dilemas éticos sobre la preservación de la especie humana frente a lo desconocido. Byrne no se limita a adaptar episodios emitidos, sino que introduce conceptos originales que profundizan en la psicología de los personajes, mostrando a un Koenig más atormentado por la responsabilidad y a una comunidad lunar al borde del colapso psicológico.

El tratamiento de los personajes es notable por su fidelidad física a los actores Martin Landau y Barbara Bain, pero Byrne les otorga una expresividad corporal que refuerza la tensión de las situaciones. La narrativa huye de los tropos habituales del cómic de superhéroes de la época para abrazar una ciencia ficción más dura y especulativa. No hay soluciones fáciles ni victorias absolutas; cada encuentro en el vacío del espacio supone un riesgo de extinción para la Base Alfa.

En resumen, el *Space: 1999* de John Byrne es una obra esencial para entender la evolución del dibujo de ciencia ficción en el cómic estadounidense. Es una descripción meticulosa de la soledad humana en un cosmos hostil, servida por un artista en pleno proceso de maduración que supo entender que el verdadero núcleo de la historia no era solo el viaje de la Luna, sino la resistencia del espíritu humano ante la inmensidad de lo inexplicable. Para el lector contemporáneo, este cómic ofrece una visión fascinante de una era donde la ciencia ficción buscaba seriedad, rigor visual y una sensación constante de asombro.

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