Los Antiguos, obra del autor Sergi San Julián, es una novela gráfica que se sumerge en las raíces mitológicas e históricas de las Islas Baleares, específicamente en la cultura talayótica. La narrativa se sitúa en un periodo de transición crítica, donde la prehistoria se encuentra con los albores de la historia clásica, ofreciendo una visión cruda y fascinante de un mundo que está a punto de desaparecer bajo el avance de las grandes potencias del Mediterráneo.
La trama se centra en la figura de los "Antiguos", una raza de gigantes que, según las leyendas locales, fueron los constructores de los monumentales talayots y navetas que aún hoy salpican el paisaje de Mallorca y Menorca. San Julián no presenta a estos seres como simples criaturas de fantasía, sino como una sociedad con sus propias leyes, jerarquías y una conexión profunda con la tierra que habitan. Estos gigantes conviven con los humanos "pequeños", estableciendo una relación de respeto, temor y dependencia mutua que constituye el núcleo emocional y social del relato.
El conflicto principal se desencadena con la llegada de fuerzas externas, principalmente los cartagineses, que ven en las islas un punto estratégico vital para sus campañas militares y rutas comerciales. Esta incursión extranjera actúa como el catalizador que pone a prueba la estructura social de los Antiguos. El cómic explora cómo una cultura aislada y anclada en la tradición se enfrenta a la maquinaria de guerra y la ambición expansionista de una civilización tecnológicamente más avanzada y numéricamente superior.
Narrativamente, la obra evita los tropos habituales de la fantasía épica para centrarse en un tono más cercano al drama histórico y antropológico. Los personajes están construidos con una sobriedad que refuerza la sensación de realismo, a pesar de la naturaleza fantástica de los protagonistas. La historia sigue a un grupo de estos gigantes que deben decidir si adaptarse a los nuevos tiempos, luchar hasta la extinción o buscar una forma de preservar su legado en un mundo que ya no parece tener espacio para ellos.
El apartado visual es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de Los Antiguos. Sergi San Julián despliega un estilo detallado y riguroso, fruto de una exhaustiva documentación arqueológica. Los paisajes de las islas están representados con una fidelidad que permite al lector reconocer la geografía balear, mientras que el diseño de los talayots y las estructuras de piedra transmite una sensación de peso y antigüedad tangible. El uso del color y la iluminación juega un papel crucial para diferenciar la atmósfera mística y ancestral de los Antiguos frente a la frialdad y el pragmatismo de los invasores.
Temáticamente, el cómic aborda la inevitable erosión del mito ante el avance de la historia documentada. Es una reflexión sobre el fin de una era y la pérdida de la identidad cultural frente a la globalización de la antigüedad. La obra plantea preguntas sobre qué queda de un pueblo cuando sus defensores desaparecen y cómo la memoria de los gigantes se transforma, con el paso de los siglos, en simples piedras y leyendas olvidadas.
En resumen, Los Antiguos es una obra densa y atmosférica que utiliza el lenguaje del cómic para rescatar una parte fundamental del patrimonio cultural mediterráneo. San Julián logra equilibrar la épica de la resistencia con una melancolía introspectiva, entregando una historia que es tanto un homenaje a las raíces de las Baleares como una exploración universal sobre el ocaso de las civilizaciones. Es una lectura esencial para quienes buscan un cómic histórico que no teme integrar elementos mitológicos para explicar la esencia de un territorio.