Star Trek: New Frontier – Turnaround representa un hito significativo dentro del universo expandido de la franquicia, al ser la transición directa de una de las series de novelas más exitosas de *Star Trek* al formato del cómic. Publicada por IDW Publishing en 2008, esta miniserie de cinco números cuenta con la ventaja inigualable de estar escrita por el creador original de la saga, Peter David. Su autoría garantiza que la voz de los personajes y el tono irreverente, pero profundamente ético, que define a *New Frontier* se mantengan intactos en el paso del papel literario a las viñetas.
La trama se sitúa en el Sector 221-G, una región del espacio anteriormente controlada por el Imperio Thalloniano, ahora sumida en la inestabilidad tras el colapso de dicho régimen. El protagonista absoluto es el Capitán Mackenzie Calhoun, un personaje que rompe el molde tradicional de los oficiales de la Flota Estelar. Calhoun, un antiguo líder rebelde del planeta Xenex, comanda el USS Excalibur con una mezcla de pragmatismo militar, audacia táctica y un desprecio saludable por la burocracia institucional. En *Turnaround*, esta personalidad se pone a prueba cuando la tripulación se enfrenta a una anomalía que es tanto un enigma científico como una amenaza estratégica de primer orden.
El conflicto central de la obra comienza con la aparición de una misteriosa nave que parece desafiar las leyes de la física y la cronología conocidas por la Federación. Lo que inicialmente se plantea como una misión de interceptación y primer contacto se transforma rápidamente en un juego de espejos y conspiraciones. La narrativa se aleja de la exploración pura para adentrarse en el terreno del thriller político y de acción. Calhoun debe lidiar no solo con la amenaza externa que representa este navío desconocido, sino también con las agendas ocultas de facciones dentro de la propia Flota Estelar y organizaciones sombrías que operan en los márgenes de la legalidad galáctica.
Uno de los puntos fuertes de este cómic es la gestión del elenco coral. Aunque Calhoun es el eje central, Peter David otorga momentos de lucidez a personajes icónicos de la serie como la Comandante Elizabeth Shelby, cuya relación profesional y personal con el capitán añade una capa de tensión emocional constante. También destacan figuras como el oficial de seguridad Zak Kebron, un Brikar de fuerza descomunal, y el ingeniero Burgoyne 172, cuya naturaleza hermafrodita y personalidad vibrante aportan la diversidad característica de esta tripulación. La dinámica entre ellos es orgánica y refleja años de historia previa en las novelas, aunque el cómic está estructurado de tal forma que un lector nuevo puede seguir el hilo sin sentirse perdido.
En el apartado visual, el arte de Stephen Thompson es fundamental para dar rostro a personajes que, durante más de una década, solo existieron en la imaginación de los lectores. Thompson logra un equilibrio notable entre el realismo necesario para identificar las naves y uniformes de la era de *The Next Generation* y el dinamismo requerido para las secuencias de combate espacial y enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Su estilo es limpio, con una narrativa visual clara que no se pierde en detalles innecesarios, permitiendo que el guion de David fluya con rapidez