*Lillim*, publicada por Image Comics y creada por los guionistas Shaun Lapacek e Ian Keiser junto al artista Matrix, es una obra que se sumerge en las profundidades de la mitología antigua para recontextualizarla en un escenario contemporáneo. La premisa del cómic se fundamenta en una de las figuras más enigmáticas y controvertidas de la tradición judeocristiana: Lilith, la supuesta primera esposa de Adán, quien fue expulsada del Edén por negarse a la sumisión. Sin embargo, la historia no se queda en el pasado remoto, sino que explora el legado de su descendencia, los Lillim, seres inmortales que han caminado entre la humanidad desde el inicio de los tiempos, ocultos a plena vista.
La narrativa se centra en Bridget, una joven que, a simple vista, intenta llevar una vida convencional en el mundo moderno. No obstante, Bridget no es una humana común; es una de las hijas de Lilith. A diferencia de sus hermanos, ella posee una brújula moral que la distancia de la naturaleza depredadora y ambiciosa de su linaje. El conflicto central de la obra surge cuando el delicado equilibrio entre estos seres inmortales se rompe, obligando a Bridget a enfrentarse no solo a su familia, sino a la esencia misma de su herencia divina y oscura.
El guion de Lapacek y Keiser evita los tropos habituales del género de superhéroes para adentrarse en el terreno de la fantasía oscura y el drama metafísico. La trama se construye sobre la tensión de una guerra fría milenaria que está a punto de volverse activa. Los hermanos de Bridget, liderados por figuras que han influido en la historia humana desde las sombras, ven el mundo moderno como un tablero de juego o, peor aún, como un ganado que debe ser reclamado. La historia plantea preguntas filosóficas sobre el determinismo: ¿están los hijos de Lilith condenados a ser los villanos de la creación, o pueden elegir un camino de redención y protección hacia la humanidad?
Uno de los pilares fundamentales de *Lillim* es su apartado visual. El artista conocido como Matrix utiliza una técnica que se aleja del dibujo de línea tradicional para abrazar un estilo pictórico, denso y atmosférico. Cada viñeta parece una pintura digital cargada de texturas, donde el uso de las sombras y la iluminación juega un papel narrativo crucial. Esta estética gótica y sofisticada refuerza la sensación de que estamos ante una historia de "dioses modernos" que habitan en callejones oscuros y rascacielos de cristal. El diseño de los personajes refleja su dualidad: seres de una belleza etérea que esconden una naturaleza antigua y, a menudo, aterradora.
La estructura de la obra permite al lector descubrir, junto a la protagonista, la magnitud de la cosmogonía que los autores han diseñado. No se trata solo de una lucha de poderes, sino de una exploración sobre la identidad y el peso de la inmortalidad. Bridget representa la lucha interna entre el deseo de pertenecer a un mundo mortal que se desvanece y la responsabilidad de contener a una familia que posee el poder de destruirlo todo. La interacción entre los hermanos Lillim es compleja, llena de resentimientos ancestrales, lealtades divididas y una jerarquía basada en la fuerza y la antigüedad.
Sin caer en el spoiler, es importante destacar que *Lillim* no ofrece respuestas fáciles ni una distinción maniquea entre el bien y el mal. Los personajes se mueven en una escala de grises donde incluso las acciones de Bridget están teñidas por la necesidad de supervivencia. La obra funciona como un recordatorio de que los mitos no son piezas de museo, sino fuerzas vivas que evolucionan con el tiempo. En este cómic, el pasado nunca muere; simplemente cambia de ropa y se adapta a las nuevas estructuras de poder del siglo XXI.
En conclusión, *Lillim* es una propuesta madura dentro del catálogo de Image Comics que atraerá a los lectores interesados en la mitología comparada, el ocultismo urbano y las historias de linajes malditos. Su enfoque en la figura de la descendencia de Lilith aporta una frescura necesaria al género de la fantasía oscura, apoyada por un arte visualmente impactante que eleva la narrativa a una experiencia casi onírica. Es una crónica sobre la alienación de quienes son demasiado humanos para ser dioses, pero demasiado poderosos para ser hombres.