*A Skeleton Story* es una de las propuestas más singulares y visualmente cautivadoras del cómic europeo contemporáneo, nacida del talento de los autores italianos Alessandro Rak y Andrea Scoppetta. Publicada originalmente por GG Studio, esta obra se aleja de las convenciones habituales del género de ultratumba para construir una fábula negra que hibrida el *noir* clásico con la fantasía surrealista y una estética profundamente influenciada por la animación cinematográfica.
La narrativa nos sitúa en el Reino de los Muertos, un plano de existencia que no se rige por los conceptos tradicionales de cielo o infierno, sino que se presenta como un entorno melancólico, vasto y regido por leyes propias que parecen inmutables. En este escenario conocemos a Will, el protagonista absoluto de la historia. Will es un esqueleto que, a diferencia de otros habitantes de este mundo, conserva una elegancia intrínseca, vistiendo un traje impecable que refuerza su identidad como una suerte de detective o antihéroe de una película de los años 40. Sin embargo, Will padece un mal común en este reino: la amnesia. No recuerda quién fue en vida, cómo llegó allí ni por qué siente un vacío existencial que los demás esqueletos parecen haber aceptado con resignación.
El equilibrio de este mundo gris y estático se rompe con un evento sin precedentes: la aparición de una niña viva en el Reino de los Muertos. Este hecho no solo es una anomalía física, sino un desafío directo a la autoridad y al orden establecido por las fuerzas que gobiernan el más allá. Will, impulsado por un instinto que no alcanza a comprender del todo, se convierte en el protector de la pequeña. Acompañado por un gato negro que actúa como su confidente y contrapunto cínico, el protagonista inicia un viaje a través de paisajes oníricos y peligrosos, tratando de devolver a la niña al mundo de los vivos mientras busca las piezas perdidas de su propio pasado.
Desde el punto de vista técnico y artístico, *A Skeleton Story* destaca por su espectacularidad visual. Alessandro Rak, quien posteriormente alcanzaría el éxito internacional como director de cine de animación, traslada a las viñetas un sentido del ritmo y de la composición puramente cinematográfico. El uso del color es narrativo; las tonalidades apagadas y los contrastes de luces y sombras no solo definen la atmósfera lúgubre del reino, sino que resaltan la vitalidad —y el peligro— que representa la niña en ese entorno. El diseño de personajes es expresivo y dinámico, logrando que un esqueleto, a pesar de carecer de músculos faciales, transmita una gama compleja de emociones a través de su lenguaje corporal y la profundidad de sus cuencas vacías.
La obra explora temas profundos como la identidad, la persistencia de la memoria y la frontera difusa entre la vida y la muerte. No se limita a ser una aventura de persecución; es una introspección sobre qué es lo que nos hace humanos y si esa humanidad puede sobrevivir a la pérdida de la carne. El Reino de los Muertos se presenta como una burocracia del olvido, donde Will representa la chispa de la curiosidad y la rebelión contra el destino final.
En resumen, *A Skeleton Story* es una novela gráfica que combina una trama de misterio y persecución con una sensibilidad poética poco común. Es una lectura esencial para quienes buscan cómics que desafíen la narrativa convencional, ofreciendo una experiencia estética de primer nivel y una historia que, bajo su apariencia de cuento gótico, esconde una reflexión melancólica sobre la existencia. Sin recurrir a giros innecesarios, Rak y Scoppetta logran que el lector se sumerja en un mundo donde la muerte es solo el principio de una búsqueda desesperada por la verdad.