El Fin de los Tiempos de Bram y Ben

El Fin de los Tiempos de Bram y Ben (título original: *Bram and Ben’s End of Days*) es una obra que se posiciona como una de las sátiras más ácidas y originales dentro del género del apocalipsis bíblico en el noveno arte. Publicada originalmente por Image Comics y creada por los guionistas James Asmus y Jim Festante, junto al dibujante Rem Broo, esta miniserie de cuatro números ofrece una visión irreverente, caótica y profundamente humana sobre lo que sucedería si el Juicio Final no fuera exactamente como las escrituras lo predijeron, o al menos, si no fuera tan solemne como se esperaba.

La premisa arranca con el evento definitivo: el Rapto. De repente, millones de personas ascienden al cielo, dejando atrás un mundo sumido en el desconcierto. En el centro de este caos se encuentran nuestros dos protagonistas, cuyas personalidades opuestas sirven como motor narrativo y cómico de la historia. Bram es un cínico recalcitrante, un hombre que ha pasado su vida mofándose de la religión y que, ante la evidencia del fin del mundo, se siente extrañamente validado en su misantropía, aunque aterrado por las consecuencias físicas de la situación. Por otro lado, Ben es el arquetipo del "buen cristiano", un hombre devoto, amable y convencido de su salvación que, para su absoluta consternación, se queda en la Tierra mientras otros, aparentemente menos merecedores, ascienden.

El conflicto central no solo reside en la supervivencia ante las plagas y monstruosidades bíblicas que comienzan a asolar el planeta, sino en la crisis existencial de Ben y la adaptación oportunista de Bram. La narrativa explora una idea fascinante y aterradora: ¿qué ocurre cuando el cielo tiene un "cupo limitado" o cuando los criterios de selección divina parecen arbitrarios o burocráticos? A través de esta lente, Asmus y Festante desmantelan las convenciones del género de catástrofes para centrarse en una comedia de errores de proporciones cosmogónicas.

A medida que la trama avanza, Bram y Ben se ven obligados a navegar por un paisaje urbano que se desmorona, donde las leyes de la física y la moralidad tradicional ya no aplican. La historia introduce elementos de crítica social mordaz, analizando cómo la humanidad reacciona ante lo inevitable: desde el aprovechamiento comercial del fin del mundo hasta la formación de nuevas y absurdas jerarquías sociales basadas en quién fue "menos pecador". La dinámica entre los protagonistas evoluciona de una simple amistad puesta a prueba a una alianza de supervivencia donde la fe y el escepticismo deben encontrar un punto medio para no perecer ante las fuerzas sobrenaturales.

Visualmente, el cómic destaca gracias al trabajo de Rem Broo. Su estilo es vibrante, dinámico y posee una cualidad elástica que recuerda a la animación moderna, lo cual es fundamental para suavizar la crudeza de las imágenes apocalípticas y potenciar el humor físico. Broo logra dotar a los demonios, ángeles y desastres naturales de un diseño único que se aleja de las representaciones clásicas del Renacimiento, optando por una estética más cercana al surrealismo pop. Su capacidad para transmitir la expresividad facial es clave, especialmente en los momentos de pánico de Ben o en las muecas de suficiencia de Bram.

*El Fin de los Tiempos de Bram y Ben* no busca ser una obra teológica profunda, sino una disección satírica de la naturaleza humana frente al miedo absoluto. Es un cómic que cuestiona la rectitud impostada y celebra, de forma retorcida, las imperfecciones que nos hacen humanos. Sin recurrir a giros predecibles, la obra mantiene un ritmo frenético donde cada página presenta una nueva e imaginativa forma en que el mundo se va al traste, manteniendo siempre el foco en la relación central de sus protagonistas. Es, en esencia, una *buddy movie* ambientada en el Armagedón, donde el mayor peligro no son las langostas gigantes, sino las propias neurosis de quienes se quedaron atrás.

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